Durante la primera jornada de Expoagro 2026, tuvo lugar un encuentro clásico y habitual donde las cuatro cadenas productivas del sector agropecuario repasan las condiciones y lanzan una especie de manifiesto que sirve como comienzo de año, previo al inicio de la cosecha gruesa.
Es por esto que en conjunto, las cadenas de girasol (Asagir), trigo (Argentrigo), maíz (Maizar) y soja (Acsoja) manifestaron su beneplácito con la baja de derechos de exportación (retenciones) que propone el gobierno nacional, pero aseguraron que con eso no alcanza. Ni si quiera con la eliminación del tributo.
“Para aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece el sector es necesario avanzar en condiciones que fortalezcan la competitividad y promuevan la inversión. En este sentido, la eliminación de los derechos de exportación constituye una condición necesaria para incorporar mayor tecnología a los cultivos y, en consecuencia, aumentar la producción”, expresó el comunicado que enviaron luego del encuentro.
Sin embargo, las cadenas productivas, que son las que generan la mayor cantidad de divisas de Argentina, tomaron el guante que lanzó el presidente Milei en su discurso de apertura de sesiones ordinarias legislativas, y en cierta forma le respondieron. Milei propuso a principios de marzo incrementar la producción y trazó el objetivo de los 300 millones de toneladas, lo que implicaría duplicar la producción actual en el mejor de los escenarios.
Al respecto, las entidades productivas aseguraron que la eliminación de retenciones es necesaria, pero “a ello debe ser sumarse una disminución de la presión impositiva tanto de las provincias como de los municipios”.
Empero, las cuatro poderosas cadenas agregaron: “Asimismo, resulta fundamental contar con un tipo de cambio libre y competitivo que brinde previsibilidad al desarrollo exportador”.
También las entidades ratificaron el apoyo a los acuerdos internacionales recientemente firmados, como el tan mentado Mercosur-UE. “Abrirse al mundo a través de acuerdos comerciales con otros países o bloques económicos, como el reciente acuerdo Mercosur–Unión Europea, es fundamental para mejorar la inserción internacional de la agroindustria argentina”.
Sin embargo, los dirigentes productivos añadieron: “En paralelo, ampliar y fortalecer la red de agregadurías agrícolas argentinas en el exterior es una herramienta clave para facilitar el acceso y la consolidación de mercados externos”.

Como exportar más no es tan simple como soplar y hacer botellas, las cadenas reforzaron: “La competitividad también requiere infraestructura moderna y eficiente. En ese marco, resulta prioritario avanzar con la licitación y apertura de sobres para la modernización de la hidrovía Paraguay–Paraná, junto con el mejoramiento del sistema ferroviario, el mantenimiento y desarrollo de rutas nacionales, provinciales y caminos rurales, fundamentales para mejorar la conectividad y reducir costos logísticos”.
Además de la infraestructura, las cadenas elevaron una problemática de todo el sector: “El acceso al crédito bancario con tasas de interés razonables es clave para el desarrollo de la actividad agroindustrial y para la concreción de inversiones que permitan aumentar la productividad y el valor agregado”.
Retomando el tema de la presión impositiva, los referentes profundizaron: “También es necesario corregir distorsiones impositivas, particularmente mediante la equiparación del IVA a lo largo de la cadena o la devolución ágil del IVA técnico, evitando acumulaciones de crédito fiscal que afectan el capital de trabajo y la inversión productiva. Del mismo modo, se debe combatir la informalidad para que los distintos eslabones de las cadenas puedan competir en igualdad de condiciones”.
Los firmantes insistieron en que el aumento en la productividad vendrá atado a una serie de elementos: “La innovación también debe ocupar un lugar central en esta agenda. Trabajar en un marco normativo que incentive las inversiones en semillas que el productor necesita para mejorar la competitividad y rentabilidad, el impulso a los biocombustibles, el fortalecimiento del ecosistema AgTech y la articulación público-privada en ciencia y tecnología son herramientas clave para aumentar la productividad y agregar valor en toda la cadena agroindustrial”.
Antes de finalizar la comunicación, los presidentes de las cuatro cadenas recordaron que las propuestas que impulsan no son demandas sectoriales, sino condiciones necesarias para que la agroindustria pueda desplegar plenamente su potencial, generando más producción, exportaciones e inversión para el desarrollo del país.
“Cuando la agroindustria tiene condiciones para crecer, crece también la Argentina”, resumieron Rodolfo Rossi, de Acsoja, Gonzalo Augusto, de Argentrigo, Juan Martin Salas Oyarzun, de Asagir y Federico Zerboni de Maizar.




