Una situación muy tensa está teniendo lugar en el sur de Santa Fe. Allí, a la vera de la Ruta Nacional 33, en la ciudad de Firmat, se desarrollan jornadas de protesta de los trabajadores de la histórica fábrica de cosechadoras nacional Vassalli, un emblema de la maquinaria agrícola argentina que hoy atraviesa otra de sus crisis más profundas.
Los 280 empleados reclaman el pago de salarios adeudados desde junio, aguinaldo incluido. “Estamos hablando de tres sueldos completos por trabajador. Mucha plata para un obrero que ya de por sí no llega a fin de mes cobrando en tiempo y forma”, explica Diego Romero, dirigente de la UOM Firmat.
La protesta lleva semanas, con cortes intermitentes sobre la Ruta 33 y presencia permanente en la puerta de la planta. “No hubo intención de la patronal de traer un salvataje para que la gente pueda sobrevivir. Realmente la situación es desesperante”, describe Romero.
Fundada en 1949, Vassalli es un símbolo de la industria nacional. Sin embargo, desde hace años sufre altibajos: la última gran crisis fue en 2018, cuando los trabajadores tomaron la planta durante 36 días para impedir su cierre. “Gracias a esa toma la mantuvimos abierta y hasta un año la condujimos nosotros, vendiendo máquinas y pagando a la gente. Estábamos mucho mejor que ahora”, recuerda Romero.
Hoy la situación se repite con nuevos dueños, la familia Marsó, que asumió la conducción en 2024. Al principio cumplieron con los pagos, pero la relación se quebró en pocos meses. Desde junio de este año, los obreros no ven un peso. “Hay ventas, hay pedidos de máquinas, pero si no le pagan a los proveedores es imposible producir. Le deben a todo el mundo: a los proveedores, a los obreros. Así no se puede”, remarca el dirigente.
En ese escenario apareció Florencia Arietto, abogada mediática y exfuncionaria del macrismo, contratada por los dueños de la fábrica como supuesta “mediadora”. Arietto se hizo conocida en los últimos años por su rol en la seguridad del Club Atlético Independiente, su paso como asesora de Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad, y más recientemente por integrar las filas de Juntos por el Cambio como especialista en “antibloqueos”. Ahora está en las filas de La Libertad Avanza.
Arrieto fue a la fabrica Vassalli en Firmat, Santa Fe, a decirle a los trabajadores que sino cobran hace 3 meses, es por que ellos estan haciendo paro. Los trabajadores comprendieron y prometieron recapacitar.Ah no, mentira. pic.twitter.com/JSBfbGmjfI
— Vengador Recargado (@El_vengaK) August 29, 2025
Con un estilo confrontativo, la abogada desembarcó en Firmat hablando de “mafias sindicales” y acusando a la UOM de “bloquear” la planta. “Primero, no tenía ni la re puta idea dónde venía, porque Vassalli no es una PyME. Y segundo, nunca hubo bloqueos. Yo estoy todos los días en la planta, entro y salgo. Acá lo que hay es gente que trabajó meses sin cobrar y reclama lo que le corresponde”, responde Romero.
Lejos de aportar una salida, la presencia de Arietto encendió aún más la bronca de los trabajadores. “Acá no hay patotas sindicales, hay obreros”, le respondieron a la funcionaria porteña.
Buen día, buen día! pic.twitter.com/fnxYWkcemf
— María Florencia Arietto 🇦🇷 (@florenciarietto) August 28, 2025
La tensión escaló cuando Arietto intentó ingresar a la fábrica para hablar con los empleados. Según Romero, fue allí donde se topó con la verdadera magnitud del conflicto.
“Pensaba que la gente la iba a sacar en andas, pero se equivocó. Se encontró con obreros, con las mujeres de los obreros, que la enfrentaron y le hicieron entender que acá no hay mafia sindical ni piquete, hay familias desesperadas porque no cobran hace meses. Y ahí la tuvieron que sacar”, relató el dirigente de la UOM.
El episodio, que circuló rápidamente en redes sociales, terminó de fracturar la relación entre la abogada y los trabajadores. “Metió denuncias penales contra mí, contra la UOM, hizo quilombo en los juzgados… pero la realidad es que no tiene respuestas para dar. Acá no se resuelve con denuncias mediáticas, se resuelve poniendo la plata”, insistió Romero.
Mientras la bronca crece, los trabajadores definen los próximos pasos en asamblea. “Seguramente el lunes (mañana) nos reuniremos para ver cómo seguir. La situación está muy trabada, no le veo una salida pronta. Y con esta abogada contratada como mediadora, cada vez se traba más”, advirtió Romero.
Por ahora, la medida de fuerza continuará en Firmat, a las puertas de Vassalli y sobre la Ruta 33, donde la comunidad acompaña el reclamo. “A nosotros no nos paga el sindicato, nos tiene que pagar Vassalli. Somos obreros de Vassalli, no mafias ni patotas. Y si no nos pagan, no se produce”, sentencia el referente metalúrgico.
En medio de la incertidumbre, la pregunta que atraviesa al pueblo entero es la misma que se escuchó en la planta cuando Arietto intentó dar explicaciones: ¿a qué vino realmente la nueva conducción de Vassalli? ¿A producir cosechadoras o a vaciar la empresa?