El cierre de operaciones gubernamentales instrumentado en el último trimestre del año pasado por la administración federal de EE.UU. generó un vacío informativo importante en el mercado agrícola de esa nación.
Esta semana el organismo encargado de regular los mercados futuros en EE.UU. (Commodity Futures Trading Commission o por sus siglas CFTC) terminó finalmente de actualizar los datos correspondientes al informe que permite visualizar con tres días de atraso la posición neta de los operadores especulativos en contratos agrícolas del CME Group (“Chicago”).
Los datos, actualizados al pasado 30 de diciembre, muestran que los fondos agrícolas que operan en Chicago apostaron muy fuerte al escenario de pleno restablecimiento de las exportaciones de soja estadounidense con destino a China.
A mediados de noviembre pasado, cuando resultaba evidente que los chinos no estaban originando poroto estadounidense en volúmenes adecuados, gran parte de los inversores liquidaron posiciones para asegurar utilidades.
Sin embargo, hacia fines del año pasado ese proceso parece haberse interrumpido ante la expectativa de una recuperación del ritmo de embarques de soja de EE.UU. destinados a China.
Este martes la agencia Reuters indicó que China habría comprado soja estadounidense por un volumen del orden de 600.000 toneladas para ser embarcada entre los meses de marzo y mayo de 2026.
Más allá de los rumores, la realidad es que las cifras oficiales de EE.UU. relativas a compromisos comerciales de exportación de soja para el ciclo 2025/26 siguen muy por detrás de la media histórica para esta época del año.
¿EE.UU. logrará cumplir en 2025/26 con los embarques proyectados de soja? Hagan sus apuestas
En lo que respecta al maíz, si bien en noviembre las posiciones netas mostraban un escenario proyectado más optimista para los precios del cereal, rápidamente esa tendencia se revirtió para finalmente terminar una zona “neutral” en la cual los operadores se mantienen expectantes ante la evolución de los valores del maíz.
Las posiciones netas informadas por CFTC surgen de la diferencia entre las posiciones compradas (“long”, que fijan un precio techo y por ende apuestan a un mercado alcista) y las posiciones vendidas (“short”, que fijan un precio piso y por lo tanto apuestan a un mercado bajista). Tales registros se difunden con algunos días de retraso para evitar que tal información impacte en las cotizaciones de granos.




