En medio del proceso de privatización de las líneas ferroviarias de carga, el Gobierno confirmó la llegada de una nueva tanda de vagones graneros de origen chino destinados al sistema del Belgrano Cargas, en un esquema donde el financiamiento vuelve a apoyarse en el propio sector agroindustrial.
Se trata de 45 unidades con capacidad de 55 toneladas cada una, que serán asignadas a la línea Belgrano para reforzar el transporte de granos desde el norte argentino hacia los puertos del Gran Rosario, en un contexto de fuerte expansión productiva. Según datos oficiales, la cosecha podría alcanzar entre 147,9 y 150 millones de toneladas, lo que incrementa la presión sobre la logística ferroviaria.
La incorporación de estos vagones forma parte de un esquema de articulación público-privada que ya se había puesto en marcha en los últimos años y que ahora se profundiza. En este caso, la compra fue posible gracias a un anticipo de fletes realizado por la Unión Agrícola de Avellaneda, que aportó más de 5,7 millones de dólares para concretar la operación con la firma china CMEC.
En 2025, otras grandes agroexportadoras como Cofco, Viterra y la Asociación de Cooperativas Argentinas ya habían anticipado pagos por unos 22 millones de dólares para financiar la adquisición de 180 vagones, también de origen chino, en una señal clara de que el sector privado empezó a involucrarse directamente en la infraestructura ferroviaria que necesita para exportar.
Ese esquema se inscribe ahora en una etapa distinta. Con la privatización del Belgrano Cargas en marcha, distintos actores del negocio agroexportador avanzaron incluso con propuestas para quedarse con la concesión de la red, en busca de mejorar la eficiencia logística y reducir costos en el transporte de granos desde las zonas productivas alejadas de los puertos.
En ese marco, la llegada de nuevo material rodante no solo apunta a aumentar la capacidad operativa, sino también a sostener un sistema que depende cada vez más de inversiones mixtas. Cada formación de 45 vagones permite consolidar trenes de mayor volumen, lo que se traduce en menores costos por tonelada transportada y en una mejora en la competitividad de la cadena agroindustrial.
Además, la expansión del parque ferroviario se vuelve clave para acompañar el crecimiento proyectado del agro. Solo con la incorporación de estos equipos, el Belgrano Cargas viene incrementando su capacidad de transporte en cientos de miles de toneladas anuales, consolidándose como un eje central para movilizar la cosecha desde el NOA y el NEA hacia los puertos exportadores.




