La siembra de soja en la Argentina ya está casi completada en su totalidad y el cultivo presenta una condición normal a buena en el 83,8% de la superficie implantada, mientras que la proporción con algún nivel de déficit hídrico alcanza el 36%.
“El 30% de la soja de primera ha iniciado el período crítico (llenado de vaina), principalmente en ambos núcleos de la región pampeana, donde serán necesarias nuevas precipitaciones para sostener el potencial de rendimiento”, advirtió hoy la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
La mitad del área de la soja de primera –que comienza a cosecharse en abril próximo– presenta condiciones hídricas adecuadas, al tiempo que la otra mitad afectada por restricciones hídricas abarca buena parte de las localidades más productivas del país.
En cuanto a la soja de segunda, que se cosecha hacia mediados de año, el 16,4% de lo implantado ya ha iniciado el período de floración bajo condiciones hídricas limitantes, por lo que también requiere lluvias urgentes.
En los próximos días no se prevén lluvias importantes en la zona pampeana, donde se concentra la producción nacional de soja, lo que abre un interrogante sobre el número final de la cosecha de la oleaginosa en el presente ciclo.
Por su parte, la siembra de maíz con destino grano comercial también se encuentra cerca de finalizar con el 97,2% cubierto. “Las lluvias registradas en el oeste de Buenos Aires y sur de Córdoba permitieron mejorar la condición hídrica, con un impacto más relevante sobre los planteos tardíos”, destaca la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
El 53% de los planteos tempranos de maíz transitan desde llenado de granos en adelante, con una condición de cultivo normal a buena en el 82,8% de los casos. En cuanto a la siembra tardía, estos cultivos transitan etapas entre vegetativas y reproductivas tempranas y mantienen condición normal a buena en el 88,3% del área implantada.
“En todos los casos, el cereal se encuentra a la espera de nuevos registros de lluvias generalizados sobre el centro y sur para acompañar al cultivo durante estadios críticos”, señala el informe.
En simultáneo, la cosecha de girasol ya cubre el 24,2% del área apta. Sobre la región NEA el ritmo de recolección se encuentra demorado a la espera de mejores condiciones de suelo para la entrada de las máquinas; en la región, con el 93% del área recolectada, el rendimiento promedio hasta el momento es de 22,7 qq/ha.
En tanto, en el centro-norte de Santa Fe, con el 70% cosechado, el rinde medio se ubica e 22,1 qq/ha, mientras que en el centro-norte de Córdoba (26% cosechado) promete ser la sorpresa de la campaña con un rendimiento que hasta la fecha es de 29,2 qq/ha. En tanto, en el centro-este de Entre Ríos (14%) se ubica en 23,5 qq/ha.
Por último, en sorgo a la fecha se encuentra implantado el 86,8% de las 900.000 hectáreas proyectadas para este ciclo. “Sobre el centro del área agrícola, mientras que los lotes más adelantados empiezan a transitar el llenado de granos, el grueso cursa entre etapas vegetativas y reproductivas tempranas, con importante presencia de pulgón amarillo, pero en general manteniendo aun así una buena condición de cultivo”, apunta el informe.








