Sin derechos de exportación (“retenciones”) el potencial productivo argentino es enorme y lo que sucedió con el maní es una muestra contundente de eso.
Cuando se iniciaron las implantaciones de maní de la campaña 2024/25, en octubre del año pasado, las primeras estimaciones oficiales de intención de siembra se ubicaban en 445.000 hectáreas, lo que en sí mismo ya constituía un nuevo récord.
Sin embargo, luego de la eliminación de las retenciones para el maní instrumentada a fines de enero pasado –por medio de decreto 38/2025–, la intención de siembra comenzó a crecer de manera progresiva hasta terminar en una cifra de 532.991 hectáreas, que permitiría alcanzar una producción estimada en 1.810.000 toneladas.
Es decir: entre la cifra estimada inicial y la final existe una brecha de casi el 20% que se presentó en el marco de un mercado bajista de precios.
De esa manera, según destaca un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el área sembrada y la producción estimada tendrían este año un aumento del 23% y 22%, respectivamente, con respecto a la campaña previa, alcanzando así nuevos récords históricos.
Es importante recordar que ese aumento progresivo del área de siembra se presentó en simultáneo con una sistemática caída de los precios de exportación del maní sin cáscara (principal producto exportado por el sector manicero), lo que muestra la importancia de no aplicar impuestos distorsivos sobre actividades productivas.
El decreto 38/2025 del 27 de enero de 2025 redujo de 3% a 0% los derechos de exportación del maní blancheado, tanto entero como partido, en envases inferiores o iguales a los 2 kg. También bajó del 5% al 0% las retenciones aplicadas a los residuos sólidos de la molienda de maní (tortas, expellers, pellets, harina de tortas, etcétera), lo que resulta de gran relevancia y un incentivo adicional para la industrialización del maní y la exportación de productos de mayor valor agregado.
La cosecha del maní 2024/25 ya está prácticamente terminada luego de demoras ocasionadas por exceso de humedad en las provincias de Buenos Aires y Córdoba. Los rindes a nivel nacional se encuentran en torno a los 34 qq/ha, en línea con los de la campaña previa y un 2% por encima del promedio de las últimas cinco campañas, excluyendo a la 2022/23, que tuvo rendimientos excepcionalmente bajos por la sequía.
Según estimaciones del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), la campaña 2024/25 coronaría a la Argentina como abastecedora líder de maní a nivel global con 1,35 millones de toneladas, seguido por India con 980.000 y China con 650.000.