Un informe elaborado por la consultora TopInfo, especializada en fruticultura, mostró como se derrumbó aquella postal otrora tan promocionada de la Argentina liderando el mercado mundial de limones en contraestación, gracias a sus envíos desde Tucumán y otras provincias del NOA hacia los países del Hemisferio Norte. Desde hace varios años que eso ya no es así.
El país ya no es el principal exportador de limones del Hemisferio Sur. Y aunque la responsabilidad de esto siempre corresponde a las erráticas políticas locales y la falta de competitividad de la propia Argentina, también ha sido mérito de otros jugadores, ya que buena parte de los mercados que antes tenía el país han sido capturados por Sudáfrica, el nuevo y sorprendente líder en este negocio.
Según una infografía con los datos de 2025 publicada por TopInfo, que muestre el comercio de limones frescos en contra estación, aunque la Argentina pudo elevar nuevamente sus envíos luego de pun paupérrimo 2024, pasando de 170.000 a 217 mil toneladas exportadas, el avance arrollador de Sudáfrica ha sido notable. La ex colonia británica exportó casi tres veces más limones, unas 587 mil toneladas, asegurándose por lejos el primer lugar. Creció casi 100 mil toneladas (el 20%) en solo un año.

“En el mercado del limón, para decirlo así de modo franco, Sudáfrica nos pasó por encima, ya que tiene costos mucho menores”, resumió Betina Ernst, analista y una de las autoras de ese informe. La experta contó a Bichos de Campo que en la última década hubo un boom de plantaciones en el país africano, y que además la fruta cosechada allí tiene -por condiciones de humedad- un mejor aspecto que la que exporta la Argentina. Además el nuevo líder del mercado ha superado algunas restricciones que tenía de los compradores por el uso y la presencia de residuos de ciertos agroquímicos. Ahora parece imparable.
La fotografía actual es que el 62% de la oferta de limones frescos en contra estación proviene de ese origen y solo 23% de la Argentina. Chile aporta otro 13% de la fruta necesaria para abastecer una demanda que el año pasado llegó desde Europa (412 mil toneladas), Medio Oriente (185.000), Estados Unidos (110.000), Rusia (101.000) y otros países de Asia (82.000 toneladas).

En general, todos los países del Hemisferio Norte han sido más demandantes de limones en 2025 que otros años, a excepción de Estados Unidos, que se provee en partes iguales de Argentina y Chile. Pero Sudáfrica arrasó en el resto de los mercados donde históricamente había presencia de limones tucumanos, especialmente los países europeos y Rusia.
Además de la fuerte presencia del limón sudafricano en el escenario internacional, Ernst marcó que hubo un crecimiento de la oferta exportable desde Turquía (en especial en Rusia y los países árabes) y que también aumentó su superficie productiva España, donde la actividad citrícola es fuerte.
Pero la directora de TopInfo fue contundente: “En parte también Argentina se retiró del mercado en fresco por todos nuestros problemas de competitividad, nuestros costos, dejando un espacio vacío. Eso es algo que pasó con todas las frutas. Entonces, al retirarnos nosotros, dimos vía libre a los otros”, explicó.
E ironizó: “Yo digo que los asesores de la Secretaría de Agricultura deben ser chilenos, sudafricanos, peruanos, porque todos esos países se beneficiaron luego de que Argentina se retiró del mercado de frutas”.

La estadística de Federcitrus, la cámara que agrupa a ese sector productivo, marca con claridad el retiro paulatino de la Argentina de los mercados de limón fresco. Cuando gozaba del trono, el país batió récords de exportación de esa fruta con 280 mil toneladas embarcadas en 2016, diez años atrás. Esos volúmenes se sostuvieron durante la mayor parte de esta década, aunque a partir de 2023 descienden violentamente a 220 mil toneladas y un año después a solo 170 mil toneladas. Aunque este año habría habido una recuperación, con 217 mil toneladas, todavía estamos muy por debajo del promedio.
En medio, lo que sucedió hace unos años es que en Tucumán comenzaron a erradicarse varias miles de hectáreas implantadas con limón, para poder hacer frente a la sobreoferta que había en el mercado y defender un poco más los precios. A la par, algunas de las grandes citrícolas fueron dejando paulatinamente las exportaciones de la fruta en fresco para dedicarse más a la industria, ya que eso les permitía obtener un mejor valor.
Mientras tanto, en la década que va de 2010 a 2020, Sudáfrica se preparó para pegar el salto que ahora la muestra muy lejos. Ubicada en latitudes similares a la Argentina, su temporada de embarques va de mayo a octubre de cada año. Y como no tiene una gran industria limonera, comenzó a exportar más agresivamente la fruta en fresco.

“Argentina produjo en promedio, para todo el período 2000-2019, 1,5 millones de toneladas de limón de las cuales exportó el 20 %. La principal zona de cultivo del país es Tucumán con el 87% de la producción nacional. En lo que respecta a Sudáfrica, su producción promedio fue 284.092 toneladas exportando el 70% de la misma. Alcanzó su máximo nivel de exportación en 2019. Para este país, las exportaciones aumentaron un 600% en veinte años, lo cual podría explicarse por el aumento de las hectáreas cultivadas de esta fruta. Su principal zona de cultivo es Limpopo que representa el 25% de la producción total del país”, decía una tesis de 2022 elaborada por Franccesca Berarducci y Celina Cabrera, que comparaba ambos casos y mostraba con claridad como el país perdió ese liderazgo a partir de 2019.





