Siguen sin aparecer proyecciones de lluvias importantes en zonas agrícolas clave de la región pampeana necesitadas de aportes de agua para poder revertir los déficits hídricos presentes.
La mala noticia es que a partir del martes de la semana que viene se prevé nuevamente la instalación de una ola de calor extremo en el sector norte de la región pampeana argentina. El miércoles 4 de febrero sería el día con máximas que podrían superar los 42 ºC.
La temporada típica estival de lluvias y tormentas en la región del NOA y Cuyo sigue en curso con eventos proyectados que se extenderán por los próximos tres días, algunos de los cuales podrían venir acompañados por ráfagas intensas y caída de granizo.
Hasta el domingo, sin embargo, no se prevén lluvias en la mayor parte del NEA, zona pampeana argentina y Litoral tanto argentino como uruguayo.
Luego de una ola de calor en el noroeste patagónico, se prevé la ocurrencia de tormentas hacia la tarde o noche de este viernes, panorama que se extendería en la zona durante el fin de semana con acumulados importantes en algunos sectores de Neuquén y Chubut junto con ráfagas intensas y eventual caída de granizo.
El primer día de la semana que viene persistirían las precipitaciones con algunas tormentas fuertes en parte del NOA y NEA, además de buena parte de Paraguay, pero seguirían sin presentarse lluvias importantes en la zona central argentina.
Recién a partir del jueves se prevé la conformación de un frente de mal tiempo sobre el noreste patagónico y el sur de la zona pampeana, que podría venir acompañado de acumulados relevantes en algunas localidades.
El pronóstico tentativo para el período comprendido entre el 4 y el 9 de febrero indica probabilidad de lluvias sobre la región pampeana, con los mayores aportes de agua previstos en el este de Córdoba, zona núcleo pampeana y sudoeste, centro y noreste de Buenos Aires.
De todas maneras, luego será necesario evaluar si las lluvias pronosticadas de manera preliminar son suficientes para revertir las restricción de humedad presente en la región.
Fuentes. Instituto de Clima y Agua INTA Castelar y Servicio Meteorológico Nacional (SMN).









