Vaya a saber uno quién lo pidió, porque no ha habido hasta aquí alguna manifestación pública sobre el asunto de una cámara o entidad gremial del sector agropecuario. Pero la Resolución 44/2026 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), publicada este lunes en el Boletín Oficial, habilitó a los productores ovejeros a exportar directamente su lana sucia, sin necesidad de pasar por un establecimiento intermediario, sea este un acopio o una industria lavadora o peinadora de la fibra. Mucho menos una industria textil.
La primarización de las actividades agropecuarias parece estar bien vista en esta etapa del gobierno de Javier Milei.
Esta decisión abre una discusión muy parecida a otra dura discusión existente en el sector agropecuario, sobre si conviene exportar ganado en pie sin que pase por los frigoríficos, para poder vender así la carne y los cueros, generando más trabajo. ¿Conviene al país exportar la lana directamente desde los campos, sin agregarle valor de ningún tipo?
Lo cierto es que, seguramente a instancias del ministro Federico Sturzenegger, quien parece comandar desde hace un par de años también la política sanitaria de la Argentina, la presidente de Senasa, María Beatriz “Pilu” Giraudo, decidió habilitar un camino rápido para que los productores primarios puedan exportar directamente su lana, sin pasar por instancias posteriores en ese proceso.
La “lana sucia” es la fibra natural de oveja justo después de la esquila, sin lavar, que contiene impurezas como tierra, grasa (lanolina), vegetales o polvo. Por lo tanto, es la lana antes de la salida del campo donde se produjo, que no ingresó a cualquier procesamiento industrial o artesanal posterior que permitiera obtener “lana limpia o peinada”. Por eso el color de la lana sucia suele ser amarillento, es grasosa, y suele tener un olor característico. Es la materia prima, la base para hilados y productos textiles tras su limpieza y cardado. Hay que decir, de todos modos, que gracias a programas estatales para mejorar las técnicas de esquila, ahora se presenta en fardos mucho más adecuados para el comercio.
Aunque la Argentina ya exporta gran cantidad de lana sucia, esta resolución parece habilitar a que el negocio lo hagan directamente los productores, para saltarse así la necesidad de tener que comercializar ese producto en bruto dentro del país, y evitando así cualquier tipo de intermediario.
La Resolución del Senasa no brinda demasiadas explicaciones. Luego de citar a una carrada de reglamentaciones sobre sus funciones y deberes como centinela sanitario, el organismo que conduce Giraudo describe que “el proceso de producción de lana se inicia con la esquila anual de los ovinos registrados en los establecimientos pecuarios inscriptos ante el Senasa, conforme al RENSPA y bajo su fiscalización sanitaria, de acuerdo con la normativa vigente”.
Y agrega que “la lana sucia obtenida en cada esquila puede ser acopiada en el establecimiento pecuario por tiempo indeterminado o trasladada, mediante la correspondiente documentación sanitaria, a un establecimiento acopiador o industrializador también registrado ante el Senasa”.

“Ese proceso de acopio de lana sucia en los establecimientos pecuarios torna necesario evaluar la posibilidad de establecer una nueva figura de registro, con exigencias acordes a la naturaleza del producto y al riesgo sanitario involucrado”, añade después el organismo, que a renglón seguido dispone: “A fin de posibilitar el cumplimiento de los requisitos sanitarios de exportación de aquellos países que así lo manifiesten, deben establecerse las condiciones sanitarias necesarias para que esta nueva caracterización de establecimiento pecuario pueda acceder a la exportación directa de lana sucia”.
“La lana sucia es un producto incomestible destinado exclusivamente a su posterior industrialización, por lo que las exigencias sanitarias deben ponderar principalmente el resguardo de la condición sanitaria del país, más que las características del producto en sí”, asegura luego el Senasa, como tendiendo la mesa a una flexibilización de la normativa vigente hasta ahora, que seguramente se considera por parte del gobierno excesivamente rigurosa.
Por eso la nueva resolución habilita el traslado de esa mercadería desde el establecimiento ovejero hasta los Puestos de Control de Frontera, donde puede certificarse la lana sucia mediante la emisión del Certificado Sanitario de Exportación Definitivo (CSED). “Dichas medidas contribuyen a agilizar los procesos administrativos, facilitar la operatoria comercial y fortalecer la competitividad del sector lanero, sin comprometer los estándares sanitarios vigentes”, explica el Senasa.

Lo cierto es que el organismo adoptó una nueva definición: la “Barraca de Campo”. Se considera así a “aquellos establecimientos rurales que realizan el acopio de su propia producción de lana sucia, obtenida a partir de la esquila de los ovinos registrados en estos, como producto incomestible destinado a su industrialización”.
Luego, la normativa publicada permite la inscripción de dichas barracas de campo en un registro de Senasa, para poder así luego autorizar “el movimiento de lana sucia proveniente de los establecimientos registrados hasta el Puesto de Control de Frontera autorizado por el Senasa, con destino a aquellos países que no posean requisitos sanitarios que se opongan a esta metodología, una vez consolidada la mercadería en la plazoleta fiscal correspondiente, y siempre que no medie observación sanitaria en contrario”.
En otras palabras, se facilita la exportación la materia prima, sin necesidad de pasar por instancias intermedias, ya sea que la acondiciones o certifiquen sus condiciones sanitarias.
La normativa parece habilitar una regresión todavía mayor al estado actual de las cosas, donde la Argentina (que tiene lanas de alta calidad, producidas además en una región emblemática como la Patagonia) saca muy poco provecho a la posibilidad de agregar valor a ese producto. De hecho, según estadísticas actuales de la Federación Lanera Argentina (FLA), sobre un estimado de producción de la zafra 2025 de 34.035 toneladas, el consumo local es muy bajo, de poco más del 10%, unas 3.735 toneladas. El resto se exporta en una relación de 25% lana sucia, es decir sin proceso industrial. Luego hay 5,47% de lana lavada y 69% de lana Peinada, louse y convertida en subproductos.
La temporada lanera va de julio de un año a junio del siguiente. En la última campaña cerrada la Argentina logró exportar 17.465 toneladas de lana. En ese combo, los productos elaborados, como hilados, brillaron por su ausencia en la oferta exportable nacional.
Se trata del peor registro de la historia de la economía lanera, que podría reducirse más incluso en la actual campaña 2025/26. La producción de lana es una actividad en franco declive, pues a la par de la caída libre en el número de productores y ovejas, pasó de producir 164.000 toneladas de lana (base sucia) en 1976 a solo poco más de 31 mil toneladas estos dos últimos ciclos. Es decir que medio siglo después se contrajo casi seis veces.






Se trata de eficiencia. No veo el porqué el productor debe subvencionar a los acopios. Parece que la intermediación tiene más poder de lobby en los medios que están dirigidos al sector. Billetera mata galán.
Totalmente de acuerdo. El productor es dueño indiscutible de ELEGIR si vender lana sucia o agregarle valor. O dejarla que se pudra en su campo. Qué bien esa desregularización, más libertad
ESOOOO!!!…. NO ES QUE EL CAMPO ARGENTINO DA TRABAJO.. ES EL MOTOR DEL CRECIMIENTO DEL PAIS!!!… LA FAMOSA TEORIA DEL DERRAMAMIENTO, CUANDO SE VA LLENANDO EL TARRO VAN A BUSCAR UNO MÁS GRANDE!!. EL CAMPO ARGENTINO NO LE DA TRABAJO A NADIE Y LO POCO QUE DA LO DA EN CONDICIONES DE ESCLAVITUD. ESTA NOTA ES UNA MUESTRA DE ELLO.
Durante muchos años nos vendieron la teoria del “derramamiento” en la industria del petróleo (Neuquén)
Es mentira..!! y no por este anuncio de la lana, siempre fue asi.
En el caso del petróleo, era que YPF y las dueñas de áreas al hacer compras locales activan la economía.
Sabes que conseguimos? Que todo salga más caro acá, que en el norte, HASTA EL ASADO !!!
Un alquiler de un mono ambiente sale como un dpto de un dormitorio en Palermo !!!
Excelente medida, se van a dejar de quemar cientos de toneladas en Pcia. de Bs.As, porque a la industria no le interesa la lana de esa zona (sucia).
En la provincia de bsas la mayoria tira la lana porque no pagan nada. Quizás asi se pueda dejar de tirar …
Felicitaciones laneros! de a poco iremos eliminando a los comisionistas. ya el cerdo y el ave se los sacaron de encima. el grano ya es posible negociarlo directamente con el exportador. los proximos seran los parasitos comisionistas de hacienda !!
Exporten la oveja en pie y recien culeada por el peon,capaz se la pagan mejor manga de ratas
Jajajajajaj! Y por qué el estado tiene que obligar al productor a realizar tareas, cuando no es lo que pretende en su comercio? En tu casa tenés libertad de comprar pan rallado, huevos y carne y preparar milanesas a un comercio sin que eso te obligue a comprar solo milanesas listas, cocidas para comer.
Te das cuenta del comentario de dinosaurio encerrado en su poo que escribís. ??!
Esto se llama libertad!
Que el productor se la venda al que mejor le pague…que nota mad tendenciosa..kuka
Es lógico. A los productores no les hables de agregar valor agregado. Todo lo que se venda a granel, aunque sea sucio, si es negocio positivo listo.
Por eso la industria no prospera en Argentina. Es algo histórico y cultural. No vale la pena hablar de industrialización, para eso está el resto del mundo.
Hay que buscar a quién le conviene y para saber donde estuvo el lobby… por ejemplo las compañías textiles extranjeras con campos en Argentina… ej Benetton y sus 900M de hectáreas
Otro paso al siglo XIX.
Ojala se fundan todos estos de la ovejitas ,argentina nesecita industria ,no ovejas ..
Comentario de alguien que en su pu.. vida laburo en el campo jajajja
El acopio o la industria como unico comprador, y tomando de ejemplo los feetlots de.la triste epoca de Moreno, manejan elmprecio, se cartelizan y pagan lo que se les da la gana. Los acopios o empresas no estan obligados a cerrar, solo dejan de estar cazando en el zoologico.
Algo similar se podria hacer con la vacunacion de aftosa, donde un ente sanitario, sin control y con monopolios zonificados, cobran los que se les da la gana. Verdaderas empresas monopolicas escondidas bajo elmparaguas de “asociacion de productores”
Tal cual ..
Todos queremos valor agregado y más industria. Para eso se necesita reforma tributaria, laboral y menos impuestos. No que un eslabón de la cadena subsidie a otro. Viva el campo y la industria.
La Argentina desde sus raíces es bananera. Todo proceso de industrialización y de agregado de valor no tiene sustento, fuerza ni duración en tiempo y forma. A las potencias les conviene comprar lana sucia y vender ropa (usada este último tiempo). Ya lo dijo Churchill en el 45/46 y los payasos que gobiernan de un color u otro se encargan de seguir al pie de la letra su petición. Les conviene vender trigo y comprar harina y fideos. Les conviene vender soja y comprar harina y aceite. Es mejor vender troncos y comprar muebles. Total los salames repetidores van a decir que es un proceso necesario porque generan aserrín y polvillo. Vamos nomás… País bananero, vendedor por excelencia de materia prima y comprador de productos elaborados-manufacturados. A nadie le sirve generar trabajo… Vivan los comodities y los pocos peces gordos en todo tipo de sector económico que se toque!
Una creencia falsa. Cuando liberás las fuerzas productivas de un país, naturalmente y de manera paulatina va a suceder que la economía se va a complejizar, se va a industrializar en las áreas en donde sea competitiva y crecerá. Lo bananero es creer que con intervención estatal y eligiendo a los protegidos o a los ganadores lográs resultados. Es al revés. La Argentina tuvo 80 años o más de intervención estatal para elegir ganadores sustituyendo importaciones y nos fue horriblemente mal. Tan mal nos fue que con dos décadas de auge de esas políticas, desde Nestor, pasando por Cristina y Alberto, y con todo el apoyo político legislativo y de gobernadores, nos estancamos en 2011 y no crecimos más, nos fue MUY MAL. Es dato. Ninguna política que sea decidida por burócratas en un sillón, y que pase por arriba de la libre acción y competencia entre los agentes económicos o vaya contra los incentivos, será buena nunca. Eso es ser bananero. Lo contrario a bananero es darle todo el poder, la libertad y la creatividad a la gente de a pie para emprender, arriesgar, generar riqueza y hacer grande al país. Aguante la Libertad!
Muy atinado el comentario de Ignacio
Malísima la nota. La desregulación es lo mejor que le puede pasar a una economía. Entran nuevos jugadores, el productor puede elegir libremente a quien le pague mejor por su materia prima. A veces parece que el periodismo es parte del problema, se quedó abrazado a una Argentina Corporativa del siglo XIX. Bienvenida la libertad de asociación, la competencia, el intercambio libre entre los agentes económicos. Afuera las Cámaras, el modelo fascista de 4 tipos sentados en una mesa decidiendo sobre millones y asegurando su kiosko. AFUERA.
De todos modos, la mayor parte de las veces el problema son los lectores.