El presidente Donald Trump suspendió temporalmente la aplicación de aranceles compensatorios sobre el fertilizante fosfatado procedente de Marruecos –el segundo mayor productor mundial del nutriente– con el propósito de intentar reducir los elevados precios del insumo.
El arancel del 16,8%, ahora removido, se implementaron en 2021 tras una petición al Departamento de Comercio realizada por la empresa estadounidense Mosaic Co., que argumentó que los fertilizantes fosfatados marroquíes y rusos estaban siendo subvencionados injustamente por sus gobiernos.
Desde entonces, diferentes entidades de productores estadounidenses recurrieron a medidas legales para intentar eliminar esos aranceles, las cuales no tuvieron mayor éxito. Pero eso cambió en la actual coyuntura de precios altísimos de los fertilizantes fosfatados.
“El presidente Trump cree que los productores estadounidenses deben mantener un acceso previsible a fertilizantes clave para mitigar los riesgos significativos para la producción de alimentos, salvaguardar la seguridad nacional y garantizar un suministro nacional estable de alimentos”, señala un comunicado oficial de la Casa Blanca.
“Las cadenas de suministro globales de fertilizantes fosfatados e insumos para fertilizantes (como el azufre) se han visto interrumpidas recientemente debido a eventos como conflictos en regiones productoras de fertilizantes y medidas comerciales adoptadas por los principales países productores de fertilizantes”, añade en referencia a los problemas generados por el propio EE.UU. luego de atacar a Irán.
La Asociación de Productores de Soja de EE.UU. (ASA) celebró la medida. “Suspender los impuestos a la importación de este recurso agrícola esencial mejorará la disponibilidad de fertilizantes y ayudará a reducir los costos de insumos en un momento en que los agricultores comienzan a planificar la campaña de 2026/27, mientras toman decisiones financieras cada vez más difíciles”, indicó Scott Metzger, productor de soja de Ohio y presidente de ASA.
“Esta es una excelente noticia para los productores de maíz. Los fertilizantes representan uno de los mayores gastos para las empresas agrícolas cada año, situación que se ha agravado en los últimos años debido a las acciones de las empresas que buscan consolidar aún más su control del mercado”, señaló Jed Bower, presidente de NCGA, quien aprovechó para lanzarle un “dardo” a Mosaic.
“Gracias presidente Trump por reconocer la situación económica que enfrentan los productores estadounidenses y por tomar medidas para aliviar parte de esa presión. Este es un paso importante mientras se lleva a cabo la revisión de la normativa y las investigaciones antimonopolio”, añadió.




