El año 2026 fue declarado por las Naciones Unidas como el año internacional de la Mujer Agricultora, con el objetivo de visibilizar, empoderar y reconocer el papel de las mujeres en la producción de alimentos. En este contexto, la semana pasada se realizó en Nueva Delhi, India, la Conferencia Global sobre la Mujer en los sistemas agroalimentarios. Y allí, entre investigadoras, referentes políticos y gubernamentales, emprendedoras, estudiantes, profesionales y productoras, hubo una argentina llamada Paola Díaz. Viajó en representación de Aapresid, para hablar de la siembra directa y la agricultura regenerativa, además de ponderar el protagonismo de la mujer en la producción argentina.
Fueron tres días en los que se identificaron problemas a resolver, se compartieron historias de vida e identificaron tecnologías que puedan favorecer un cambio. Pero, sobre todo, se promovió la transversalidad entre todos los actores.
“Lo que más me impactó de la conferencia fue la diversidad de testimonios, había mujeres de muchos países. Yo expuse el viernes a la mañana, y el sábado hasta el almuerzo se hizo una sesión de farmers indias, con testimonios de toda la lucha de la mujer en una agricultura de subsistencia”, contó Díaz, quien desde 2014 está en Aapresid, el año pasado fue directora del programa Prospectiva (encargado de organizar el congreso anual de la organización) y hoy forma parte del comité ejecutivo.

“Yo hablé del rol de la mujer en la cadena agroalimentaria argentina, conté lo que hace Aapresid como institución, y en los aspectos técnicos mencioné que hoy es mucho más que trabajar sin pasar un arado, sino que es un abordaje más integral que busca la regeneración pensando en un sistema”, explicó Díaz. Y sobre el feedback o consultas que recibió, dijo: “Valoran la propuesta de Aapresid, lo que ven distinto es el trabajo en red entre productores, y en conjunto con la academia y la ciencia, pero partiendo de lo que le pasa al productor”.
Asimismo, Díaz contó que “ellos relacionan la siembra directa con el alto uso de insumos químicos y por ahí no tienen tanto la mirada de Aapresid actual, de un sistema en el que los herbicidas son una parte de todo el sistema de regeneración que se plantea, con cultivos de servicio, intensificación, rotaciones y demás”.
Por supuesto, cuando surge Argentina aparecen ligados los nombres de “Maradona” y “Messi”, pero también, según Díaz, “valoran cómo llevamos adelante la producción de alimentos, el uso de las tecnologías y la forma de trabajo”.

Además de participar en la Conferencia Global de Mujeres, Díaz, aprovechó que justo se estaba haciendo un congreso de la cadena del maíz y el mijo (una especie de Maizar) y también disertó allí, convocada por el agregado agrícola de la embajada argentina en India.
Consultada sobre cómo cree que ha ido evolucionando la participación de la mujer en el espectro agropecuario argentino, Díaz, quien también forma parte de la Red local de Mujeres Rurales, opinó: “Creo que vamos por buen camino y estamos bastante avanzadas con presencia en ciertos espacios, pero todavía nos falta, porque tiene que ver con las oportunidades que hay para las mujeres y las realidades son bien distintas aún dentro de nuestro país”.
Puntualmente hablando de Aapresid, dijo: “Creo que la inclusión de la mujer en nuestra organización colaboró a la aceleración de algunos cambios y ayudó a ser una organización más resiliente e inclusiva”.

Vale recordar que en 2023 India superó a China y se convirtió en el país más poblado del mundo, con más de 1.470 millones de habitantes. Representa aproximadamente el 17,8% de la población mundial total. Sólo en Nueva Delhi, su capital, se calcula que viven casi 34 millones de habitantes (algunos millones de personas menos que las que viven en Tokio).
Entre los aprendizajes personales y el shock cultural que significa el cambio de cultura, Díaz contó -casi como una anécdota graciosa- que “es cierto que el tránsito en algunos lugares de Delhi es un caos terrible, y tocan mucho la bocina, pero parece como si tuvieran un código y se entienden”.
Mencionó lo picante y condimentada de la comida india y algo que la sorprendió en su primer almuerzo: “Buscaba los cubiertos en el comedor donde comíamos todos, disertantes y asistentes, y sólo había cucharas, hasta que me di cuenta de que comían con la mano… Todo un desafío”.

Antes de irse hizo algo de turismo y pudo visitar el Taj Mahal. “Es una tumba o mausoleo construido en el 1600 (1632-1653) por un emperador (el mogol Shah Jahan) en memoria de su mujer, que falleció en el parto de su 14° hijo. (Nota del redactor: Es considerada una de las siete maravillas del mundo)”.
En la escala de regreso pudo recorrer unas pocas horas la capital de Etiopía, Adis Abeba: “Me sorprendió el desarrollo económico y edilicio que tiene, sucede que es el centro del negocio de toda África” (N de la R: es también la capital de la Unión Africana y centro diplomático de africano).

Volviendo a lo que dejó la Conferencia Global sobre la Mujer, contó con la participación de destacadas personalidades indias. La conferencia fue inaugurada por Droupadi Murmu, presidenta de la India (política, líder tribal y presidenta desde 2022), en presencia de Shivraj Singh Chouhan, ministro de Agricultura y Bienestar de los Agricultores, y Mangi Lal Jat, Secretario del DARE (Departamento de investigación y educación agrícola) y director General del ICAR (Consejo Indio de Investigación Agrícola), como invitado de honor, lo que subraya el compromiso del gigante asiático de fortalecer el papel fundamental de las mujeres en la agricultura y los sistemas alimentarios.
“Las mujeres participan en casi todas las etapas del trabajo agrícola, también desempeñan un papel importante en sectores afines como la pesca, la apicultura, la ganadería y la gestión de productos forestales, además de dirigir empresas agrícolas”, dijo Murmu. Y afirmó: “Las contribuciones de las mujeres son esenciales para la economía agrícola y merecen mayor reconocimiento y apoyo”. Otro dato es que “las niñas representan más de la mitad del alumnado matriculado en las carreras agrícolas.

Vale recordar que Murmu es la primera persona perteneciente a una comunidad tribal presidenta de India, y la segunda mujer, después de Pratibha Patil, en ocupar el cargo. También es la persona más joven en ocupar el puesto (a los 64 años) y la primera presidenta nacida en la India independiente (se independizó en 1947 tras casi 200 años de administración británica).
A su turno, el doctor Mangi Lal Jat, enfatizó que “la conferencia no marca el fin de los debates, sino el comienzo de acciones renovadas para impulsar sistemas agroalimentarios con perspectiva de género”. Subrayó la necesidad de “fortalecer la investigación en ciencias sociales y desarrollar un ecosistema de datos sólido y desagregado por género en todas las cadenas de valor agroalimentarias para respaldar la formulación de políticas basadas en evidencia y abordar las persistentes brechas de género”.

De hecho, Lal Jat informó que desde el ICAR están desarrollando una plataforma nacional de género que conectará a más de 900 instituciones, para fortalecer las iniciativas de investigación, extensión y desarrollo de capacidades centradas en las mujeres en la agricultura.
Renu Swarup, ex secretaria del departamento de biotecnología indio, instó a establecer una Alianza Mundial sobre las Mujeres en los Sistemas Agroalimentarios, e impulsar reformas para fortalecer entornos propicios que garanticen el acceso de las mujeres a la tierra, las finanzas, la tecnología, los mercados y la innovación digital, promover el liderazgo y el espíritu empresarial entre las mujeres agricultoras y líderes agroempresariales, garantizar presupuestos con perspectiva de género.
Por su parte, el doctor Rajendra Singh Paroda, científico, presidente del TAAS (organización sin fines de lucro en la India, establecida en 2001, centrada en mejorar la productividad, sostenibilidad y seguridad alimentaria mediante la ciencia agrícola) organizador del evento, abordó la necesidad de ir más allá de las palabras y convertir en acciones decisivas todo lo hablado, con mayor apoyo institucional, políticas y alianzas estratégicas que sitúen a las mujeres en la transformación del sistema agroalimentario”.

Trilochan Mohapatra, biotecnólogo y genetista indio, ex secretario del DARE, subrayó que “muchas mujeres que desempeñan un papel vital en la conservación de los recursos fitogenéticos y la biodiversidad a menudo permanecen sin reconocimiento, a pesar de sus invaluables contribuciones a la agricultura sostenible”. Por ende, hizo un llamado a brindar mayor apoyo institucional y financiero para identificar y empoderar a estas “guardianas de la biodiversidad”.
Finalmente, el académico Rajbir Singh enfatizó que “no es solo una cuestión de equidad”, sino un “imperativo estratégico para garantizar el crecimiento agrícola sostenible, la seguridad alimentaria y la prosperidad rural”. Destacó que “las mujeres desempeñan un papel fundamental en toda la cadena de valor agroalimentaria y que su liderazgo es esencial para construir sistemas alimentarios resilientes y sostenibles”.

Las mujeres vienen marchando (más bien, diría, cosechando). Durante muchos años estuvieron (algunas lo están aún hoy) tras bambalinas, ocupándose de los quehaceres domésticos, la huerta, los hijos. Hoy lideran multinacionales, emprenden, crean sus propias empresas, reciben el legado de sus padres y aportan su fortaleza, inteligencia y conocimiento.





