La nueva conducción de APINTA, el gremio específico del personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), mantuvo una reunión con el presidente del organismo, Nicolás Bronzovich, y otras autoridades. Allí confirmaron que a pesar del cambio de año la obsesiva agenda del gobierno para ese instituto no se modificó una coma, y sigue apuntando al ajuste de gastos y de estructuras. En ese sentido, se les anticipó la puesta en marcha de un nuevo retiro voluntario a partir de marzo próximo.
Según informó el secretario general saliente del gremio, Mario Romero, “la agenda de las autoridades del INTA y del gobierno viene siendo la misma y va a ser la misma en este año, con respecto a reducción de estructuras y retiro voluntario. Lo nuevo por ahí es que se va a discutir la cartera programática”, indicó el gremialista.

Bronzovich estuvo acompañado en esta primera reunión de 2026 por su vice Carlos Vera, el coordinador de Recursos Humanos, Sebastián Ibarra, y el gerente de dictámenes jurídicos, Martín Navarro. La idea del encuentro era, además de discutir la realidad institucional, presentar a Pablo García, el nuevo secretario general del gremio.
La agenda de ajuste que viene sosteniendo Bronzovich sin demasiado éxito desde hace un año y medio se reanudará, según informó, el próximo 29 de enero, con una nueva reunión del Consejo Directivo. Según Romero, en ese cónclave con el resto de los directores nacionales “se va a tratar una propuesta de retiro voluntario que va a estar disponible para el mes de marzo”. Según los anticipos que realizó Bichos de Campo en diciembre pasado, la idea oficial sería ofrecer 1,1 sueldos por año trabajado a quienes decidan dejar el organismo.
Desde el vamos, el mandato de Economía es que la planta del INTA debe reducirse a unos 4.500 empleados. Arrancó esta gestión con unos 6.300 y ahora quedan 5.800, entre jubilaciones anticipadas, gente que se cansó de manoseo institucional y la parálisis de las investigaciones, y becas que no se renovaron. Adicionalmente en 2024 hubo un primer retiro voluntario, pero solo se anotaron 300 empleados.
“Una vez que esté tratada en el consejo, nos van a comunicar cuáles son los lineamientos. Como ustedes saben, la postura de APINTA con respecto a los retiros voluntarios es negativa, no estamos de acuerdo y esto se lo manifestamos a las autoridades del INTA”, dijo Romero en un audio enviado a los delegados de todo el país.
El sindicalista, de todos modos, anticipó que “en los próximos días nuestros compañeros van a recibir de las autoridades del INTA una propuesta de retiro voluntario. Siguen insistiendo y van a discutir una reducción de estructuras del INTA, y están planteando una disminución de cargos. Hablan de estandarizar las estructuras de los Centros Regionales, para que todos tengan más o menos la misma estructura”, añadió.




