Finalmente se develó el detalle más importante para el sector ganadero del acuerdo entre Argentina y Estados Unidos. La cuota para exportar carne libre de aranceles será de 100 mil toneladas, superando las 20 mil que están establecidas actualmente. Esto representa una mejora en las expectativas de la cadena, ya que según varias versiones y anuncios de propio presidente Milei, se especulaba con que el acuerdo sería por 80 mil toneladas.
La firma del acuerdo entre ambos países volvió a poner a la carne vacuna en el centro de la escena. Con la confirmación de un cupo de 100.000 toneladas anuales para ingresar al mercado norteamericano con condiciones preferenciales, en el sector ganadero y frigorífico se ilusionan con un salto histórico que podría transformar el vínculo con uno de los destinos más exigentes y valiosos para la carne argentina.
La novedad fue confirmada oficialmente por el Gobierno, aunque todavía no se difundieron los detalles operativos del entendimiento. Más allá de esa falta de letra chica, la sola confirmación del nuevo volumen ya generó un fuerte impacto puertas adentro de la cadena, donde se lo lee como una señal concreta para apostar a más producción, más novillos pesados y más cortes de calidad.
— Cancillería Argentina 🇦🇷 (@Cancilleria_Ar) February 5, 2026
“Estados Unidos eliminará los aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos en una amplia gama de sectores productivos”, comunicó de manera oficial la Cancillería Argentina. “Además, el Gobierno de los Estados Unidos concederá una ampliación sin precedentes a 100.000 toneladas para el acceso preferencial de la carne bovina a su mercado”, agregó luego.
“Esto asegura en el año 2026 un adicional de 80.000 toneladas, que se suman a las 20.000 toneladas con que ya cuenta nuestro país, lo que permitirá incrementar cerca de 800 millones de dólares las exportaciones argentinas de este producto”, informó la cartera al mando de Pablo Quirno.
Hasta ahora, la Argentina contaba con una cuota de apenas 20.000 toneladas para exportar carne vacuna a Estados Unidos con arancel preferencial. Ese volumen, que suele agotarse rápidamente, estaba lejos de reflejar el potencial productivo del país y el interés del mercado norteamericano por la carne argentina.
Con el nuevo acuerdo, el cupo se eleva a 100.000 toneladas, un salto que multiplica por cinco el volumen histórico y que abre una ventana inédita para que más frigoríficos, más productores y más regiones puedan participar de ese negocio.
Para muchos actores del sector, se trata de una oportunidad que puede funcionar como incentivo directo para engordar más kilos por animal, apuntar a categorías más pesadas y fortalecer los sistemas de terminación a corral, pensando en un mercado que paga mejor por calidad, consistencia y cumplimiento de protocolos.
Más allá de los dólares, en la ganadería leen este anuncio como una señal productiva. Estados Unidos es un mercado que demanda carne de alto estándar sanitario, trazabilidad y cortes específicos, lo que obliga a ordenar procesos y a subir la vara en toda la cadena.
Luego de conocerse la medida, voces representantes del sector se manifestaron. Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, aseguró: “La apertura comercial ha sido siempre un pedido del sector agropecuario, porque es la herramienta que nos permite aumentar exportaciones, generar más actividad y aprovechar el enorme potencial productivo que tiene el país. Integrarnos al comercio internacional con reglas claras es clave para el desarrollo”.
“Avanzar en el comercio de carne es especialmente importante para la Argentina. Producimos la mejor carne del mundo y contamos con un sistema productivo reconocido a nivel internacional. Todo acuerdo que facilite el acceso a mercados como el de Estados Unidos es una oportunidad para fortalecer la cadena ganadera y sumar valor a nuestras exportaciones”, agregó luego el santafesino.
A su vez, el productor agropecuario señaló: “También esperamos que este acuerdo tenga un impacto positivo y concreto en las economías regionales, que son fundamentales para el desarrollo federal del país y para el arraigo en el interior productivo. Desde CRA vamos a estudiar en profundidad la letra chica del entendimiento, analizando punto por punto sus alcances, para evaluar oportunidades y eventuales desafíos para cada actividad”.
La ampliación del cupo representa también más exigencias y más oportunidades para diferenciar la carne argentina en un destino que valora la calidad y la regularidad de los envíos.
En los últimos años, Estados Unidos fue creciendo como destino para la carne argentina, incluso con el límite de las 20.000 toneladas. Combinando envíos dentro y fuera de cuota, los frigoríficos lograron consolidar una presencia que hoy es vista como estratégica.
Con un cupo de 100.000 toneladas, el mercado norteamericano podría escalar varios lugares en el ranking de destinos, convirtiéndose en una alternativa cada vez más relevante frente a China y otros compradores tradicionales.
En el gobierno estiman que, si se logra aprovechar plenamente el nuevo cupo, el negocio total con Estados Unidos podría acercarse a los 800 millones de dólares anuales.
Por ahora, el entusiasmo convive con la cautela. La experiencia reciente dejó en claro que entre los anuncios y la instrumentación concreta puede haber demoras. Por eso, el foco ahora está puesto en conocer cuándo empieza a regir el nuevo cupo, cómo se distribuirán las 100.000 toneladas y bajo qué reglas jugarán los distintos actores.





