El mercado de calidad de trigo argentino va camino a repetir otra campaña con importantes diferenciales ante la demanda temprana de partidas aptas para panificación a nivel regional.
Un informe de la corredora Kimei Cereales indica que restan ingresar al circuito comercial 5,92 millones de toneladas de trigo del presente ciclo, que finaliza el próximo 30 de noviembre.
“En caso que consideremos lo que resta comercializar sumando lo que todavía resta fijar, nos encontramos con 7,25 millones de mercadería sin precio” del presente ciclo, señala el informe.
“Por el lado de la industria hay valores que trepan más allá de lo registrado en la pizarra según calidad, con lo cual ese mercado seguirá demandante de mercadería con condiciones panificables, según cada necesidad”, agrega.
El documento destaca que “sigue siendo de suma importancia, para quienes poseen trigo guardado, conocer la calidad en la que se encuentran los mismos, ya que no sólo interviene en el negocio el diferencial de precio, sino en muchos casos también la incidencia del flete en regiones donde la demanda de la industria es activa”.
Kimei recomienda seguir de cerca la evolución de la cosecha de trigo en el norte argentino, donde los primeros lotes analizados arrojan parámetros de calidad lejanos a los mínimos requeridos por la molinería.
“Esto no solo influirá en el mercado de la industria, sino en los valores de exportación, donde la calidad base requerida es 11,5% de proteína base seca, lo que equivale a aproximadamente 10% en nuestro estándar”, recuerda.
En la actual coyuntura, luce apropiado evaluar coberturas con “puertas de salida” por medio de la combinación de futuros y opciones de A3 Mercados, de manera tal de establecer “pisos” de precio pero con oportunidades de captura de valor adicional en caso de activaciones de mercados alcistas.




