Los administradores de fondos agrícolas que “apostaron” desde fines de enero pasado por una suba de los valores de la soja estadounidense no se equivocaron y generaron importantes utilidades con ese posicionamiento.
Pero ahora el conflicto bélico en Medio Oriente –cuya duración resulta difícil de pronosticar– introduce un factor de incertidumbre en lo que respecta a la logística marítima de productos agroindustriales.
La suba del valor del petróleo crudo contribuye a impulsar el precio de los futuros de aceite de soja en el CME Group (“Chicago”), lo que brinda sostén a los valores del poroto en esa plaza.
Sin embargo, las cotizaciones de la harina de soja en el CME Group comenzaron a descender desde que el pasado fin de semana EE.UU. e Israel decidieran atacar a Irán y provocar dificultades en la ruta marítima del Canal de Suez, que resulta esencial para conectar los mercados asiáticos con los proveedores de productos oleaginosos del hemisferio norte.
EE.UU. puede defender parte de su posición comercial gracias a la exportación a través de los puertos del Pacífico, pero el grueso de sus embarques de poroto y harina de soja salen por las terminales del Golfo de México, que para llegar a destinos asiáticos deben atravesar el Canal de Panamá, cuya capacidad de uso es limitada.
En ese marco, las exportaciones sudamericanas pasan a tener una ventaja competitiva porque no deben atravesar el Canal de Suez para llegar a destinos asiáticos, lo que sí deben hacer los embarques originados en el Golfo de México (EE.UU.) que no logran cupos en el Canal de Panamá.
El otro factor por ponderar es cómo evolucionarán las negociaciones comerciales entre China y EE.UU. si el ataque a Irán se extiende por semanas o incluso meses.
El gobierno de Xi Jinping viene realizando compras “políticas” de soja estadounidense en el marco de acuerdos realizados con la gestión de Donald Trump, los cuales se hicieron antes del nuevo escenario geopolítico planteado por la agresión contra Irán.
Las exportaciones de soja estadounidense, si bien vienen mejorando, permanecen “atrasadas” en términos históricos. El último dato oficial informado por el USDA señala que al pasado 26 de febrero los embarques de poroto 2025/26 de EE.UU. sumaban 26,1 millones de toneladas versus 37,6 millones en la misma fecha del año pasado.
Lo que suceda en el mercado estadounidense de soja es clave porque, si bien ya no es el mayor productor ni exportador de soja del mundo –título que le corresponde al Mercosur–, sigue siendo la plaza que determina el valor de referencia internacional de la oleaginosa.





