Consulta a la IA (Inteligencia Artificial): ¿A quién se denomina “El Señor del Tabaco”.
Respuesta: El apodo “el Señor del Tabaco” refiere al empresario argentino Pablo Otero, dueño de Tabacalera Sarandí. Su figura cobró gran notoriedad pública tras quedar en el centro de una disputa millonaria por el pago de impuestos internos al cigarrillo y por una serie de causas judiciales por evasión y presunto lavado de dinero.
Memoria periodística: El Señor del Tabaco y sus influencias sobre la política doméstica ya perdieron tanta relevancia en una agenda pública cargada de otros asuntos. De todos modos, el contexto parece lejos de haber cambiado y la evasión continúa siendo muy elevada en la venta de cigarrillos. También lo es la subfacturación. Lo cierto es que esto no solo resiente la recaudación de impuestos presentes en el cigarrillo, que son altos y muchos. También resiente los ingresos de los productores de tabaco de toda la argentina, que están íntimamente legados a lo que recaude por las ventas por derecha el Fondo Especial del Tabaco (FET).
Noticia de actualidad: Esta caída visible de la recaudación del FET ha movilizado ahora a los que podríamos llamar “Los Barones del Tabaco”. Como en otras épocas se hablaba de los Barones del Azúcar en Tucumán, estos nuevos barones son los actores de Salta y Jujuy que tienen en el tabaco su actividad principal.
Días atrás, las cámaras del Tabaco de esas dos provincias que concentran casi 60% de la producción nacional (Misiones tiene otro 30%, en tanto que el resto se dispersa por varias provincias norteñas) organizaron en Buenos Aires un foro justamente para discutir cómo enfrentar al Señor del Tabaco y otros flagelos de esa economía regional clave para sus territorios.
Este lunes, en la Exposición Rural de Palermo, se presentó un informe que es el resultado final de se encuentro. Allí, como conclusiones finales de las deliberaciones del Foro de la Cadena de Valor del Tabaco, indicaron que “uno de los principales desafíos identificados por los participantes del Foro es la subfacturación realizada por determinadas empresas tabacaleras, práctica que genera una importante evasión fiscal, distorsiona la competencia y afecta los recursos destinados al Estado Nacional y a las provincias tabacaleras”.
Una clara alusión al Señor del tabaco, pero también a otros empresarios que eluden impuestos y también al creciente contrabando de cigarrillos.
El concuñado de Agricultura, Sergio Iraeta, del cual depende el manejo del FET, estuvo en la apertura de la reunión tabacalera en Palermo, aunque parece no interesarle demadsiado el tema porque dejó el salón rápidamente. Se fue después de los títulos.
Y se perdió Iraeta, como representante del Estado Nacional e interlocutor privilegiado frente a ARCA, de escuchar el reclamo: “Resulta indispensable fortalecer los mecanismos de fiscalización e implementar herramientas que permitan un mayor control sobre la comercialización de cigarrillos”.
Los tabacaleros ya tienen una propuesta para enfrentar a los cigarrilleros. “Se propone la incorporación de un código QR visible en cada paquete de cigarrillos, mediante el cual el consumidor pueda acceder al precio oficial declarado ante ARCA. En caso de que el precio cobrado en el punto de venta difiera del informado oficialmente, el sistema debería permitir realizar una denuncia inmediata y georreferenciada, facilitando la actuación de los organismos de control y promoviendo un mecanismo de participación ciudadana que contribuya a transparentar el mercado”.
Los números de la evasión son elocuentes, puesto que “se estima que una fiscalización eficiente sobre la subfacturación y otras maniobras de evasión permitiría incrementar la recaudación fiscal en aproximadamente 700 millones de dólares anuales”. Parte de ese dinero debería llegar a los productores, que cobran un complemento de precio a través del FET.
La segunda cosa que proponen los Barones del tabaco es que también comiencen a tributar los sustitutos del cigarrillo. “La reciente incorporación al mercado argentino de productos como el tabaco calentado, los cigarrillos electrónicos o vapeadores, las bolsas de nicotina y otros dispositivos de administración de nicotina hace necesaria una actualización del régimen tributario vigente”, explicaron.
Los participantes del Foro consideran “imprescindible” incorporar estos productos al régimen de Impuestos Internos y al Fondo Especial del Tabaco, dijeron, tras lo cual calcularon que “lLa implementación de esta medida permitiría generar una recaudación adicional estimada en aproximadamente 300 millones de dólares anuales, fortaleciendo simultáneamente el financiamiento del Fondo Especial del Tabaco y asegurando la sostenibilidad de las economías regionales vinculadas a esta actividad”.
Es decir, como conclusión general, los participantes del Foro concluyen que la implementación conjunta de estas dos medidas constituye una oportunidad concreta para fortalecer la transparencia, la competencia leal y la sustentabilidad de toda la cadena de valor del tabaco”, donde “las estimaciones analizadas indican que el Estado Nacional enfrenta una pérdida potencial de recaudación cercana a los 1.000 millones de dólares anuales, como consecuencia de la combinación de maniobras de subfacturación, comercio ilegal y la ausencia de un régimen tributario específico para los nuevos productos de tabaco y nicotina”.
Es plata eh! No se necesita la IA para saberlo.





