La ganadería del NEA viene de atravesar años durísimos. Sequías consecutivas, incendios y hasta el avance de la garrapata dejaron su huella en los rodeos. En ese contexto, la estancia Santa Irene, del grupo Ganagrin, decidió poner a la venta parte de su excedente productivo en un remate especial de vientres comerciales que se realizará este viernes 13 en sus propias instalaciones de Chavarría, Corrientes.
El evento, organizado junto a la firma Colombo y Magliano, tendrá lugar en el establecimiento ubicado sobre la ruta 123, en el kilómetro 41,5, y ofrecerá unas 500 vacas y vaquillonas Braford generales destinadas a rodeos comerciales, más un lote destacado de vaquillonas controladas listas para entorar.

“Este no es un remate de cabaña, es un remate de hacienda comercial para poblar campos”, aclaró de entrada Juan Baqué, directivo de la empresa. Sin embargo, explicó que detrás de esos vientres hay un sistema productivo muy consolidado. “Tiene el respaldo de la cabaña atrás y tiene una razón de ser este remate”, señaló.
En total saldrán a la venta 500 vientres Braford generales de primer y segundo servicio, además de unas 70 a 75 vaquillonas controladas con genética probada, listas para recibir servicio. “Vamos a estar vendiendo 150 vientres de segundo servicio, que ya parieron su primer ternero y están nuevamente preñados, y unos 350 vientres jóvenes preñados. Son preñeces cabeza de temporada, de octubre y noviembre”, detalló Baqué.
Esto significa que quienes compren esos animales tendrán ternero al pie en pocos meses. “Para junio o julio vas a tener todas tus vacas paridas”, explicó el directivo, quien además destacó las condiciones comerciales del remate: “Estamos dando 90 y 180 días de plazo. La mitad se paga a los 90 días y la otra mitad a los 180, cuando ya tenés el ternero nacido”.

El remate surge, en parte, por el crecimiento productivo del propio establecimiento, pero también como respuesta a la situación que atraviesa la ganadería del norte argentino. “Nosotros todos los años tenemos una excelente producción y estamos creciendo, pero además vemos que han pasado dos o tres cosas muy importantes en la región”, explicó.
Según Baqué, el primer factor fue climático. “Fueron tres años muy difíciles: tres sequías consecutivas con incendios y destrucción de infraestructura. Eso afectó el tamaño de los rodeos en Corrientes, Chaco y todo el NEA”, describió.
El segundo golpe fue sanitario, con el avance de la garrapata y la tristeza bovina hacia zonas que históricamente eran libres de ese problema.
El resultado es una región con menos vacas que hace algunos años. “Lo que vemos es una provincia con menos vientres que los que tenía, en un momento donde la vaca vale y el ternero vale más”, indicó Baqué.
En ese contexto, la venta de vientres de Santa Irene es una gran oportunidad para recomponer los rodeos productivos. “Creo que es un buen momento para reponer vientres con la venta de terneros”, afirmó.
En tal sentido destacó que la relación de intercambio entre ternero y vaca hoy es favorable para el criador. “Históricamente comprabas una vaquillona preñada con tres terneros. Hoy con dos ,lo podés hacer. Hoy se vende muy bien el ternero y con eso se puede reponer la fábrica, es momento de invertir para recuperar rodeos porque los términos de intercambio lo permiten”, explicó.
La hacienda que saldrá a venta tiene además una característica clave para la región: está adaptada a convivir con la garrapata. La estancia se encuentra al oeste del río Corrientes, en zona históricamente afectada por ese parásito.
“Nosotros vivimos con garrapata y con tristeza. Nuestros animales nacen y se crían en ese ambiente, por lo tanto se inmunizan naturalmente”, explicó Baqué.
En la práctica, eso significa que los vientres ya están adaptados a ese desafío sanitario. “Si querés llevar estos vientres a un campo que se contaminó con garrapata recientemente, tenés la garantía de que vienen de un lugar más contaminado aún y que tienen inmunidad adquirida contra la enfermedad”, explicó.

Esa adaptación forma parte de un sistema productivo que busca eficiencia en condiciones ambientales muy exigentes. “Nosotros producimos nuestros terneros en Chavarría, en un ambiente muy riguroso, con pastos duros, altas temperaturas y presencia de garrapata. Si funcionan para nosotros, en ese ambiente, funcionan para los demás”, resumió Baqué quien agregó: “lo que estamos viendo es la potencia de nuestro sistema de producción, la funcionalidad de estos vientres y su alta fertilidad y muy buena aptitud materna”.
El directivo de Santa Irene destacó que puede salir a vender excedentes de producción porque lograron un sistema en el que la vaquillona de reposición tiene una muy buena recría y crece adaptándose a un ambiente exigente y eso les permite tener altos niveles de destete y lograr un terneros sano y fuerte que se termina con pesos altos.
De hecho, el sistema está pensado para producir novillos pesados de exportación. “Ese ternero que nace en Corrientes después baja a Buenos Aires, se recría a pasto y se termina a corral con 550 kilos antes de los dos años”, explicó.
La empresa incluso comercializa carne en mercados internacionales exigentes. “Tenemos un acuerdo con un distribuidor en Europa que nos paga por la calidad del bife. Buscamos animales de 500 kilos con bifes de 70 centímetros cuadrados y marmoleo tipo Prime o Choice”, contó.
Pero todo empieza en el norte correntino. “Ese ternero nació en Chavarría, soportando garrapata, calor y un ambiente muy difícil. Por eso decimos que si funcionan para nosotros, funcionan para cualquiera”, insistió.
En definitiva, el remate del viernes busca poner a disposición de los criadores una base productiva sólida en un momento muy particular del negocio ganadero.
“La ganadería está atravesando un ciclo virtuoso, con precios muy altos y una oferta mundial que cayó en varios países. En este contexto, si ya estás en el negocio y vendiste bien tus terneros, es momento de reponer la fábrica”, concluyó Baqué.





