La industria láctea santafesina Verónica, con sede en la localidad de Lehmann y dos plantas industriales más en Suardi y Clason, comenzó a registrar nuevamente problemas financieros.
En lo que va del presente mes de febrero acumula 143 cheques rebotados sin fondos por una suma de 465,1 millones de pesos, según registros del Banco Central (BCRA).
La empresa además cuenta con una deuda bancaria de 9212 millones de pesos, la mayor parte de la cual corresponde al Banco Nación (en un 24,7%), CMF (16,7%), Galicia (15,6%), Catalinas Cooperativa de Crédito, Consumo y Vivienda Ltda (12,7%), Credibel SA (10,1%) y Cooperativa de Vivienda Crédito y Consumo Concepción Limitada (5,7%), entre otras entidades.
En 2019 la empresa láctea fundada en 1923 y comandada por la familia Espiñeira habría ingreso en un Procedimiento Preventivo de Crisis para luego lograr de manera exitosa una reestructuración de pasivos.
La empresa elabora leche larga vida y en polvo, leche chocolatada, crema, manteca, dulce de leche, quesos crema y untables y quesos de pasta blanda, semidura y dura.
En el último ranking de la industria láctea elaborado por el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA), correspondiente al ciclo 2023/24, mostraba que Verónica se encontraba en el noveno puesto a nivel nacional con un nivel de procesamiento diario superior a 620.000 litros de leche.
El último balance presentado por Mastellone Hnos, referencia de la situación de la industria láctea argentina, mostraba que en el período de nueve meses finalizado el pasado 30 de septiembre la empresa había registrado una ganancia neta de 37.719 millones de pesos, una cifra, en moneda homogénea (ajustada por inflación) muy superior a los 17.369, 3814 y 6025 millones obtenidos en los tres períodos equivalentes inmediatos anteriores.