Esta semana los inversores que administran fondos agrícolas que operan con futuros del CME Group (“Chicago”) liquidaron posiciones en soja ante la ausencia de noticias favorables para la soja estadounidense.
Así lo reflejan los datos publicados este viernes por la Commodity Futures Trading Commission. El pasado martes 6 de enero la posición neta especulativa en contratos futuros y opciones de soja en el CME se redujo en un 18% respecto al mismo día de la semana anterior.
Las posiciones netas surgen de la diferencia entre las posiciones compradas (“long”, que fijan un precio techo y por ende apuestan a un mercado alcista) y las posiciones vendidas (“short”, que fijan un precio piso y por lo tanto apuestan a un mercado bajista). Tales registros se difunden con algunos días de retraso para evitar que tal información impacte en las cotizaciones de granos.
Si bien los inversores agrícolas, en promedio, siguen estando “comprados” en soja –es decir la posición neta se mantiene en terreno “alcista”–, la realidad es que algunos ya están optando en tomar ganancias ante la floja demanda china de poroto de soja estadounidense.
En cuestión de semanas comenzará a ingresar al mercado la cosecha brasileña de soja 2026 y China podría volver a originar la mayor parte del poroto en ese país, lo que complicaría los planes de embarques de poroto por parte de EE.UU.
La entidad que nuclea al sector exportador brasileño (Anec) proyectó esta semana que en el presente mes de enero Brasil exportaría 2,40 millones de toneladas de poroto de soja versus 1,12 millones en enero de 2024. Y eso sin resignar embarques de harina de soja, que fueron estimados en 1,64 millones.
Lo único que está sosteniendo el valor de la soja en EE.UU. es el aceite de soja, dado que a partir de 2026 la gestión de Donald Trump promovió incentivos para incrementar el uso interno de aceite de soja con destino a la elaboración de biocombustibles.
El crecimiento se está haciendo fundamentalmente de la mano del biodiésel hidrotratado o HVO (Hydrotreated Vegetable Oil), también denominado “biodiésel renovable”, el cual tiene una composición prácticamente equivalente a la del gasoil de origen fósil, lo que permite su uso sin inconvenientes en ambientes con muy bajas temperaturas, donde el biodiésel convencional puede experimentar inconvenientes.
Por otra parte, esta semana el Estado de California removió el requisito de mitigación de óxidos de nitrógeno (NOx) para mezclas de biodiésel de hasta el 20% (B20), un tecnicismo que limitaba en esa jurisdicción el uso de biodiésel elaborado con aceite de soja.
“Esto ayudará a allanar el camino para mezclas de biodiésel más altas en el mercado de California, que es el mercado de gasoil más grande de EE.UU.”, indicó Grant Kimberley, director sénior de desarrollo de mercado de la Asociación de Soja de Iowa (ISA), por medio de un comunicado.
“La decisión del estado de California de alinear sus regulaciones con la ciencia actual abre la puerta a una mayor demanda de biodiésel, en particular en B20, lo que proporciona un acceso al mercado muy necesario para la industria del biodiésel y los productores de soja de Iowa”, afirmó.
De todas maneras, sin la presencia de China como factor relevante de originación de soja estadounidense, las posibilidades de una recuperación sostenida del valor del poroto no lucen auspiciosas.







