La comercialización de soja en la presente campaña 2024/25 avanzó a buen ritmo en términos históricos gracias a las sucesivas rebajas y suspensiones de derechos de exportación implementadas por el gobierno nacional. Sin embargo, aún queda un “pucho” de poroto por vender.
A pasado 31 de diciembre, según el último dato oficial disponible, en el mercado argentino se habían comprometido 41,5 millones de toneladas de soja de la campaña 2024/25, de las cuales 2,78 millones tenían precio abierto (operaciones “a fijar”).
Considerando una cosecha 2024/25 de 51,1 millones de toneladas –según datos oficiales– con un uso interno estimado de 4,5 millones de toneladas (semillas y uso forrajero) y contratos abiertos de futuros de soja en el mercado A3 por 370.000 toneladas, a la fecha existen alrededor de 7,5 millones de toneladas de soja 2024/25 sin precio hecho.
Con un precio de la Soja Rosario Enero 2026 cotizando este jueves en 348,5 u$s/tonelada, la ventana comercial de la soja “vieja” no debería extenderse más allá de abril próximo, dado que la presión de cosecha de la soja 2025/26 tenderá a promover una caída de los valores de poroto.
La posición de la Soja Rosario Mayo 2026, correspondiente a la soja de primera 2025/26, se negociando hoy en 320,7 u$s/tonelada, es decir, con un descuento de casi el 8% respecto del contrato Enero 2026. No se trata de un dato para despreciar.
Pero en la Argentina el escenario no debe analizarse sólo en función de la coyuntura comercial, ya que el factor cambiario resulta clave al momento de tomar decisiones de venta, el cual, a su vez, está influenciado por hechos políticos y geopolíticos.
El valor de la soja Rosario “billete”, es decir, cuántos dólares reales quedan en la mano del empresario agrícola al vender el poroto considerando el “dólar MEP” (el dólar negociado en el mercado bursátil argentino), se encuentra estabilizado en torno a los 340 u$s/tonelada.
Para aquellos que estimen que el gobierno nacional tiene posibilidades para seguir “planchando” el tipo de cambio, entonces una apreciación cambiaria –un dólar a 1400 ó 1300– promovería una suba del valor de la soja “billete”. Obviamente, una devaluación del peso argentino generaría el efecto contrario.
Un precio de la Soja Mayo 2026 convertido a pesos con el dólar futuro A3 de esa fecha equivale hoy a una suma de 523.00 $/tonelada, la cual, al descontarla con un cheque de pago diferido avalado en el Mercado de Valores (MAV) por esa cifra y un plazo de 150 días, es factible obtener –con una tasa actual del 32%– un precio de la soja de 460.000 $/tonelada, lo que no hace viable la operación.
En lo que respecta al soporte internacional de la soja estadounidense, el mismo parece haber encontrado un piso luego del proceso bajista registrado desde noviembre pasado. Lo que ocurra de aquí en más dependerá tanto de la evolución de las compras de poroto de EE.UU. por parte de China como de los estímulos gubernamentales destinados a promover el consumo interno de biodiésel, el cual se elabora mayormente con aceite de soja.







