Esta semana el informe mensual del USDA ajustó la estimación de exportación de semilla de girasol por parte de la Argentina en 2025/26 para ubicarla ahora en 600.000 toneladas, pero ese dato ya quedó viejo.
A la fecha las Declaraciones Juradas de Ventas Externas (DJVE) de semilla de girasol registradas ante la Secretaría de Agricultura de la Argentina suman 745.346 toneladas y prometen seguir creciendo ante una demanda internacional ávida por el producto.
El USDA además ajustó al alza la proyección de las exportaciones argentina de aceite y pellets de girasol, que ahora son previstas en 1,82 y 1,80 millones de toneladas respectivamente.
El USDA además ajustó la estimación de las exportaciones de aceite y pellets de girasol de Ucrania de 2,70 a 2,90 millones de toneladas en el caso del producto forrajero y de 4,17 a 4,27 millones en lo que respecta al aceite.
La contrapartida de ambos ajustes son menores embarques previstos de tales productos por parte de la Unión Europea y de Rusia, país este último que pasa a ocupar el segundo puesto del ranking mundial con exportaciones previstas para 2025/26 de 4,00 millones de toneladas de aceite de girasol.
El precio FOB del aceite del girasol argentino publicado por la Secretaría de Agricultura para embarques inmediatos (spot) arrancó el año 2026 en 1208 u$s/tonelada para tocar un máximo de 1320 u$s/tonelada el 27 de enero, luego de lo cual comenzó a descender de manera progresiva hasta los actuales 1290 u$s/tonelada.
En lo que respecta a semilla de girasol, luego de registrar un mínimo de 428 u$s/tonelada en la primera quincena de enero de este año, desde entonces –impulsado por la demanda externa– comenzó a subir para registrar un máximo de 475 u$s/tonelada a fines de febrero, mientras que actualmente se ubica en 460 u$s/tonelada.
El conflicto bélico en Medio Oriente –desatado por el ataque de EE.UU. e Israel contra Irán– encareció los fletes que pasan por el Canal de Suez, la ruta marítima más rápida y eficiente que conecta a los proveedores de girasol del Mar Negro (Rusia y Ucrania) con los destinos asiáticos, además de incrementar la incertidumbre sobre el suministro proveniente de esa región en caso de una escalada de la guerra.
En ese marco, el girasol argentino, ya sea como semilla o aceite, comenzó a ser muy demandado porque se trata de un origen libre de conflictos bélicos que dispone de rutas marítimas también seguras en cuanto a riesgos de ataques militares.
Los embarques argentinos programados de semilla de girasol para los próximos días, según la agencia marítima Nabsa, tienen como destino Bulgaria, Portugal y Turquía, mientras que en lo que respecta al aceite el destino mayoritario es India, seguido por Omán, Colombia y Países Bajos.
Los exportadores que están liderando los embarques programados (DJVE) de semilla de girasol son las cooperativas argentinas Unión Agrícola de Avellanera (UAA) y Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), seguido por la compañía argentina Aceitera General Deheza (AGD).







