Chipre se encuentra en alerta tras la detección casos de fiebre aftosa, de una cepa no presente hasta ahora en el país. Se trata de la SAT 1 del virus, uno de los siete serotipos de la enfermedad ganadera reconocidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), para la cual las vacunas europeas no ofrecen inmunidad. De todos modos, la Unión Europea (UE), que integra esa isla, se considera territorio libre de aftosa sin vacunación. Por lo tanto de entrada se dispuso la inmovilización de todo el ganado en ese territorio.
La noticia de la aparición de aftosa en Chipre fue confirmada por el organismo sanitario internacional, que en su último reporte informó 5 casos positivos en bovinos y una población de 260 susceptibles, así como 26 casos en ovinos, con 3324 animales susceptibles.
Aunque la fecha del evento es reciente, del pasado 19 de febrero, algunos medios mencionan señales de alerta a comienzos de este año. Según reportó el medio Euro News, algunos ganaderos reconocieron a la policía tener animales con síntomas desde hacía varios días. En una explotación de Oroklini se habrían observado signos de la enfermedad desde el 14 de febrero y en otra, dos días después. Hasta el momento, son tres las explotaciones ganaderas que permanecen en cuarentena.
Frente a esto, las autoridades de Chipre decretaron la prohibición total del movimiento de animales en el país, incluido el pastoreo por fuera de los establecimientos. La decisión también afecta a la hacienda con destino a faena. Se dudaba cual sería el destino de los animales enfermos, aunque se preanunciaba el sacrificio sanitario. “Tienen que vacunar todo y ya. Aplicar rifle sanitario sería como volver a las época de las cavernas”, razonó el ex vicepresidente del Senasa argentino, Rodolfo Acerbi, ante ese dilema.,
Entre las recomendaciones difundidas pro al OMSA en estos casos figuran la obligación de mantener a los animales separados de la fauna silvestre y de especies no registradas; la aplicación de métodos de control de insectos y roedores en y alrededor de las instalaciones; el refuerzo de la desinfección en entradas y salidas, y el registro de visitantes a establecimientos. También se recordó que la no información oportuna de casos sospechosos constituye un delito.





