Por 483 votos a favor, 102 en contra y 67 abstenciones, el Parlamento Europeo (PE) aprobó ayer el nuevo reglamento de salvaguardias para el acuerdo UE-Mercosur, con el que busca blindar al sector agropecuario de aquel bloque ante posibles perjuicios ocasiones por el comercio de productos provenientes de Argentina, Brasil, Paraguay o Uruguay.
El texto, que deberá ahora recibir la aprobación formal del Consejo y publicarse en el Diario Oficial de la Unión Europea, introduce un mecanismo de vigilancia más estricto que el planteado inicialmente, a través del cual podrían suspenderse temporalmente los beneficios arancelarios previstos.
En concreto, obliga a iniciar una investigación cuando las importaciones de productos considerados sensibles -como la carne de ave, la carne de vacuno, los huevos, los cítricos o el azúcar- aumenten un 5% respecto al promedio de los últimos 3 años y, además, ingreses al mercado europeo con precios un 5% inferiores.
La propuesta original fijaba ese umbral en un 10%, algo que muchos consideraron insuficiente, por lo que se propuso un reglamento alternativo.
La medida también amplía al abanico de actores que pueden activar este mecanismo de investigación. Además de los Estados miembro, podrán solicitarlo ante la Comisión Europea personas físicas o jurídicas representativas del sector afectado
A esto se sumó la obligación de remitir al Parlamento, al menos cada seis meses, un informe detallado sobre el impacto de las importaciones de estos productos sensibles.
Cabe aclarar que la aprobación de este reglamento se da en un contexto aún abierto. Luego de la firma el pasado 17 de enero, el PE decidió, por un estrecho margen, remitirlo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que se pronuncie sobre su legalidad.
La votación, por 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, paralizó de facto el proceso de ratificación del acuerdo hasta que los jueces emitan su dictamen, un procedimiento que puede tardar entre 18 y 24 meses.
Sin embargo, la Comisión Europea mantiene la opción de aplicarlo provisionalmente si al menos uno de los países de Mercosur completa su proceso de ratificación de forma interna. Eso llevaría a implementar también las salvaguardias recientemente aprobadas.
Si bien Bruselas no ha tomado aún una decisión al respecto, países como Alemania y España presionan para que el acuerdo firmado avance, mientras otros, como Francia, continúan mostrando su oposición.





