Hace más de diez años que Coninagro realiza su ya tradicional “semáforo de las economías regionales”, informe que se publica mensualmente y que refiere al estado en el que se encuentran 19 actividades productivas del país. Ese tiempo ha permitido realizar diagnósticos a más largo plazo, con algunas conclusiones no tan felices.
De acuerdo con la más reciente entrega, en esos años 8 producciones de las 19 pasaron más de la mitad de su tiempo bajo la luz roja, siendo la más comprometidas la vitivinicultura y citricultura, con el 70% de los meses acusando signos de crisis.

Detrás de ellas quedaron la lechería y el arroz, con el 63% de tiempos sombríos, seguidas por la producción ovina, la de papa y la de peras y manzanas, con el 55% del periodo en esa triste situación.
Cabe recordar que este estudio se enfoca en tres indicadores: negocio, producción y mercado. El primero evalúa la evolución del precio y el costo, tanto mensual como interanual; el segundo mide el área o stock, según corresponda, y la producción; y el último apunta a la evolución de las exportaciones y las importaciones de las producciones, así como el consumo interno.
Por el contrario, otras actividades consiguieron mantener un recorrido más estable. Los mejores resultados a lo largo de esta década los arrojaron las carnes, tanto porcina y bovina como aviar, permaneciendo en verde el 45% del tiempo. A ese grupo se sumó también el complejo granario y la producción de maní, con gran desempeño en los últimos años.

Ahora bien, la foto del último mes del 2025 arrojó a 4 actividades en verde, 9 en amarillo y 6 en rojo, lo que demuestra una desmejora en relación con noviembre.
Sin mayores sorpresas, la yerba mate encabezó la lista de producciones en crisis, seguida por el vino y mosto, el arroz, la papa, las hortalizas y el algodón. Desde Coninagro explicaron que “en la mayoría de estos casos se registró un deterioro del componente de negocio, debido a que los precios percibidos por los productores quedaron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos, lo que provoca una pérdida de la rentabilidad y limita la recuperación de estas actividades”.
En amarillo quedaron las producciones forestales, el maní, la leche, el tabaco, los cítricos dulces, la mandioca, las peras y manzanas, las aves y la porcina, esta última como la gran novedad del mes.

“Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas”, detalló el informe.
Para el caso puntual de la actividad porcina, la entidad analizó que en los últimos 12 meses los precios acumularon una suba del 17%, muy por debajo de la inflación (31,5%). En el frente externo, las exportaciones crecieron 12%, mientras que las importaciones alcanzaron los 165 millones de dólares, con un fuerte salto del 130% interanual (desde USD 72 millones). El consumo per cápita llegó a 19 kilos por habitante al año, 2 más que un año atrás. En contraste, el componente productivo mantiene señales positivas: el stock porcino cayó levemente un 2% y la producción aumentó 3% en el último año.
Finalmente, durante el mes de diciembre, la luz verde incluyó a los bovinos, ovinos, granos y miel, sectores donde se observó un buen estado del negocio, con precios que estuvieron por encima de la inflación.





