En Santa Cruz el crecimiento desmedido del guanaco es un problema. Compite con la ganadería por pastos, año a año se contabiliza el crecimiento poblacional de a millones. Ante este escenario, autoridades y ganaderos sureños se pusieron hace tiempo a buscar la forma de hacer un aprovechamiento de la especie, sin que esto afecte su supervivencia, y poder ofrecer carne o lana localmente.
Para que esto suceda, resulta necesario estructurar un plan de aprovechamiento que incluye manejo de la especie silvestre, esquila, faena y comercialización, teniendo en cuenta las condiciones sanitarias, entre otras cosas.
El Consejo Agrario Provincial (CAP) de Santa Cruz mostró recientemente los resultados del 2025 del Plan para el Manejo del Guanaco en la provincia de Santa Cruz, un espacio que reúne al sector científico, productivo, industrial y al Estado provincial y nacional para coordinar el manejo responsable de la especie.
Lo importante de la presentación fueron los números y la concreción de objetivos que se habían trazado para el año que acaba de finalizar.
En el balance técnico presentado por el CAP, se informó que durante 2025 se alcanzó un aprovechamiento total de 10.294 ejemplares de guanaco. De ese total, 10.072 se realizaron bajo la modalidad de arreo, encierre y transporte en pie a planta de faena. 193 ejemplares mediante manejo en silvestría con arreo, encierre, esquila y liberación, y 29 animales bajo la modalidad de captura mediante caza comercial con procesado artesanal.
Según informaron, esta intervención se desarrolló sobre una superficie de 822.000 hectáreas, lo que representa el 56% de las áreas que solicitaron intervención, con una cosecha compuesta mayoritariamente por machos, garantizando la preservación de la especie.
Lo destacable, además, del porcentaje, es que con este aprovechamiento se superó la meta prevista, que establecía un mínimo de 10 mil individuos en las distintas modalidades previstas por el Plan de Manejo.
Como dato no menor, de acuerdo a lo que informaron los expertos santacruceños, se logró sostener la oferta de carne de guanaco a nivel provincial, permitiendo que la sociedad acceda a un producto de calidad a un costo menor en comparación con cortes equivalentes de otras especies.
Además, el Plan generó alrededor de 80 puestos de trabajo directos en toda la provincia, que incluyen tareas de encierre a campo, transporte, faena en plantas habilitadas y participación en la obtención y procesamiento inicial de la fibra. Asimismo, se identificaron cuellos de botella operativos vinculados a la escasez de encerradores, la falta de relevadores capacitados, la disponibilidad limitada de mataderos municipales en el interior provincial y el bajo aprovechamiento de la fibra, aspectos que forman parte de los desafíos a corregir.
La Mesa se ratificó como el ámbito donde la ciencia y la producción trabajan de manera articulada. A través del diálogo entre organismos como el INTA, SENASA, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) y las cámaras del sector, Santa Cruz impulsa un modelo de gestión basado en el conocimiento.
Desde el CAP señalaron que la sostenibilidad no se mide solo en resultados productivos, sino también en la capacidad de acordar pautas comunes que respeten los ciclos biológicos de la especie, incluida la protección de las crías nacidas, y que aseguren la viabilidad del recurso a largo plazo. En este sentido, la directora de Fauna, Marisol Espino, remarcó que “la verdadera sostenibilidad no se mide solo en cifras, sino en la capacidad de todos los actores para acordar pautas que respeten los ciclos biológicos, como la protección de las crías nacidas, y aseguren la viabilidad del recurso a largo plazo”.
Con la etapa operativa ya consolidada, la Mesa definió que el principal desafío estratégico es fortalecer la trazabilidad e incrementar la escala del plan. Para el próximo ciclo de trabajo, el eje estará puesto en mejorar los sistemas de control que certifican el origen legal, sanitario y ético de los productos derivados del guanaco.
Entre los principales objetivos para el próximo período se encuentran aumentar el número de animales aprovechados, incrementando la producción de carne con la posibilidad de abastecer a otras provincias, previa habilitación de las plantas, y avanzar en el procesamiento provincial de la fibra, promoviendo el agregado de valor dentro del territorio santacruceño.






Llaman “aprovechamiento” a masacrar fauna silvestre nativa.
Son la peor gente.
Una vergüenza.
Les deseo lo peor para 2026.