El Senasa informó a la comunidad veterinaria internacional detalles del foco de influenza aviar altamente patógena (IAAP H5) hallado esta semana en una granja comercial cercana a Ranchos, y que dejará offside a la Argentina en el mercado avícola internacional, ya que a partir de esta emergencia deben cerrarse preventivamente algunos destinos de exportación.
El galpón infestado por la temible enfermedad virósica está ubicado en la localidad de Ranchos, en el partido de General Paz, y contiene un total de 30 mil pollos reproductores que por estas horas deberían estar siendo sacrificados, para conjurar la amenaza. La prueba de que la IAAP H5 había ingresado en el lugar fue que provocó la muerte de 694 de esas aves.
“En una explotación avícola de reproductores pesados ubicada en la provincia de Buenos Aires, se registró un incremento en la mortandad y la presencia de signos clínicos compatibles con Influenza Aviar Altamente Patógena. Ante la sospecha clínica, se procedió a la intervención oficial, incluyendo la inspección sanitaria y la toma de muestras diagnósticas para su procesamiento. Los análisis de laboratorio confirmaron resultado positivo”, fue la síntesis que el Senasa envió a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), para que la comunidad internacional esté alerta.
No es curioso sino parte de una triste costumbre, los detalles informados a la OMSA son más cuantiosos de los que se aportan a los propios argentinos.

El foco de Ranchos -el primero en una granja comercial desde octubre de 2025- obligará al Senasa no solo a aplicar medidas urgentes para contener la difusión de la enfermedad hacia otras zonas productivas sino a renegociar cuanto antes con las autoridades de países que importan pollos argentinos por la continuidad de esos mercados. En la lista de preocupaciones figuran Chile, China y la Unión Europea, que desde 2023 (cuando la Influenza Aviar llegó por primera vez a estas costas) han venido aplicando restricciones al comercio y no reconocen la estrategia de “regionalización” propuesta por las autoridades sanitarias locales.
En este escenario, donde son muchos los países que están padeciendo casos de IIAA en simultáneo, todavía parece prematuro hablar de un daño concreto a las exportaciones, que representan unas 200 mil toneladas de carne aviar, el 10% de la producción nacional. Internamente no hay daño comercial pues la IAAC H5 contagia a los animales, pero no significa ningún peligro para el consumo humano.
Como estrategia de contención, el Senasa informó que ya aplicó en un radio alrededor de la zona afectada de Ranchos diferentes medidas, como restricción de los movimientos, Trazabilidad, Vigilancia fuera de la zona de restricción, Zonificación, y que por estas horas aplicaría la Desinfección y Destrucción oficial de los productos de origen animal, así como la Eliminación oficial de canales, subproductos y desechos de origen animal. Y finalmente el Sacrificio sanitario.
Aquí se abre un capítulo adicional. En la gran crisis de la Influenza Aviar de 2023 se llegaron a sacrificar cerca de 2 millones de aves, que tardíamente y mal el Senasa llegó a indemnizar a los propietarios de las granjas. En esta ocasión, las nuevas normativas impulsadas por el gobierno libertario dejarían todos los costos a manos de los privados afectados, que pueden llegar a fundirse en este escenario.
Lo curioso es que está más que claro que la gran dificultad de la comunidad productiva y veterinaria para contener esa enfermedad tiene que ver con las aves migratorias, que vuelvan portando el virus de un lugar a otro, tomando contacto además con gallineros caseros y establecimientos comerciales.
En este sentido, el Senasa también informó a la OMSA sobre el primer episodio de Influenza H5 detectado este verano, que provocó la muerte de una gran cantidad de aves silvestres en una laguna del partido de General Madariaga.

“Se presume como probable fuente de infección el contacto con aves silvestres migratorias presentes en la zona. El análisis virológico ha identificado la presencia del subtipo H5 del virus. Asimismo, se encuentra pendiente la determinación del subtipo de neuraminidasa, a fin de completar la caracterización del agente etiológico”, informó el organismo sanitario nacional.
Lo cierto es que en este episodio de Madariaga, que luego puede haber dado origen a la infestación en Ranchos, provocó la muerte de 1 Cisne coscoroba, 23 ejemplares de Cisne cuellinegro y un ejemplar de Gaviota cahuil, según el detalle reconstruido por Senasa.





