La producción de té en Misiones tiene una larga tradición exportadora. Estados Unidos es uno de sus principales destinos y utiliza principalmente la materia prima local para la elaboración de iced tea, una bebida de consumo masivo en el país del norte. Allí, el té misionero es valorado por sus características organolépticas y, sobre todo, por una cualidad clave para la infusión en frío: su capacidad de mantenerse traslúcido, sin perder color ni sabor.
En Argentina, sin embargo, el té frío todavía ocupa un lugar marginal. Su consumo suele asociarse a espacios gourmet o eventos gastronómicos puntuales. Esa brecha entre el potencial productivo y el hábito local fue el punto de partida de Ykua, un emprendimiento liderado por la empresaria misionera Lorena Runge, que decidió innovar con el té misionero para ofrecer una bebida novedosa pensada para el mercado interno y lista para su consumo.

Convencida de que no todo está dicho con el té y la yerba mate, Runge dialogó con Bichos de Campo desde su planta ubicada sobre la Ruta Nacional 14, en la localidad de Dos de Mayo. Allí, bajo el sello Ykua, producen té negro con durazno, té verde con limón y una reciente incorporación que amplía el horizonte de las infusiones frías: una bebida a base de yerba mate con limón.
-¿Cómo surge el proyecto Ykua y por qué decidieron incursionar con las infusiones frías?
-Hace unos diez años, junto a mi esposo (Walter Rossner), teníamos una planta envasadora de té a granel. Exportábamos y estábamos muy vinculados a la cadena tealera, pero siempre nos quedó la inquietud de hacer algo distinto, de innovar. En ese contexto surgió el sueño de desarrollar una línea de té frío. El proceso fue largo. Trabajamos mucho en las fórmulas, en la estabilidad del producto, en cómo lograr un sabor equilibrado y una bebida que se pudiera sostener en góndola. Recién hace unos tres años logramos la fórmula que buscábamos y a partir de ahí empezamos a construir la planta que hoy está en funcionamiento.
El nombre Ykua, que en guaraní significa “manantial”, expresa esa idea de origen, de identidad y de vínculo con la provincia. “Queríamos que cada botella tuviera un poco de Misiones”, resume Runge.

-¿Cómo es el proceso productivo y qué lugar ocupa la materia prima local?
-La materia prima es 100% local. Utilizamos té negro y té verde de secaderos cercanos a nuestra planta, siempre seleccionando aquellos que se ajustan al perfil de sabor que buscamos. Conocemos muy bien la producción de la zona y eso nos permite trabajar con criterios claros de calidad. En cuanto a la maquinaria, en gran parte fue diseñada y montada por nosotros mismos. Solo una de las envasadoras no es de fabricación propia: era una máquina en desuso de un empresario amigo, que adaptamos a nuestras necesidades para el envasado tanto del té como de la yerba mate.
El proceso comienza con la elaboración de un concentrado, ya sea de té negro, té verde o yerba mate. Ese concentrado pasa luego a un tanque de mezcla, donde se incorporan los demás ingredientes según cada sabor. Después, atraviesa distintos filtros hasta llegar al producto final, que es el que se envasa y se comercializa.
-En la Expo Té Argentina 2025 las infusiones frías tuvieron mucha visibilidad, ¿cómo impactó en el proyecto?
-Fue un punto de inflexión. La repercusión fue muy positiva. Después de la Expo Té mucha gente se comunicó con nosotros para comprar el producto o para conocer más sobre el proceso. A partir de ahí empezamos a llegar a provincias donde antes no teníamos presencia. Todavía no estamos a gran escala, pero sí podemos decir que el producto empezó a salir de Misiones y a hacerse conocido en otros mercados. Para nosotros eso es clave, porque demuestra que hay interés y que el consumidor está abierto a probar nuevas formas de consumo.
-Este año sumaron una infusión fría de yerba mate. ¿Cómo fue ese desarrollo?
-El trabajo fue similar al que hicimos con el té. Como ya conocíamos el comportamiento de las infusiones, el proceso fue un poco más sencillo. De todos modos, hubo que trabajar mucho en la estabilidad del producto, que es un aspecto fundamental. La infusión de yerba mate con limón la lanzamos oficialmente a principios de diciembre y tuvo muy buena recepción. Creemos que la yerba mate tiene un enorme potencial para pensarse también en formato de bebida fría, sobre todo en regiones de altas temperaturas como el norte argentino.
-Fuiste reconocida como Mujer Empresaria Misionera 2025 por la Confederación Económica de Misiones y luego como representante de la provincia en el certamen nacional de CAME. ¿Qué significó ese reconocimiento?
-Fue un orgullo muy grande. Lo viví como un reconocimiento no solo personal, sino también a muchas mujeres emprendedoras que trabajan todos los días para sacar adelante sus proyectos. Creo que es un mensaje importante: si tenés un sueño, hay que intentarlo aunque el camino sea largo.

-¿Qué planes tienen a futuro para Ykua?
-Nuestro objetivo es seguir trabajando con productos locales y darles valor agregado. Misiones tiene una enorme diversidad: además del té y la yerba mate, están la rosella, el maracuyá y los cítricos como la mandarina o la naranja. Siempre que logremos una fórmula con buen sabor y estabilidad, vamos a avanzar en nuevos desarrollos. Probamos mucho nuestros productos con consumidores locales, con amigos, con gente cercana. Esa devolución es fundamental. La idea es seguir innovando, pero siempre con identidad misionera y con una mirada puesta en fortalecer la producción regional.





