Don Jaime Borrell y su familia se iniciaron en la comercialización de carne vacuna con una pequeña carnicería en el interior de Buenos Aires. Sus nietos, Hugo y Osvaldo, expandieron el negocio y se transformaron en abastecedores hasta que en 1996 pudieron comprar la planta Arrebeef que está netamente enfocada en la exportación.
La expansión de esta industria cárnica sigue con nuevas generaciones. Hugo Borrel (hijo), la cuarta generación al mando, estuvo en Expoagro y contó a Bichos de Campo los planes de crecimiento.

En esa historia familiar se apoya el presente del frigorífico, que sigue apostando fuerte a crecer. Hugo Borrell (hijo), la cuarta generación al mando, detalló las inversiones que vienen realizando para ampliar su capacidad productiva y modernizar su estructura industrial.
Según detalló, el frigorífico hoy tiene una faena que ronda entre las 1.200 y 1.300 cabezas por día, un volumen que ubica a la empresa entre las plantas de mayor actividad dentro de la industria argentina.
Lo que buscan es incrementar la escala. “La idea es seguir creciendo y aumentar la capacidad de faena”, explicó Borrell. En ese sentido, adelantó que la empresa tiene un plan de expansión para incrementar de manera significativa ese volumen en el corto plazo.
“Nosotros creemos que en un plazo de dos años estaríamos en una faena de 2.000 cabezas por día”, afirmó el empresario, al describir el horizonte de crecimiento que se plantea la compañía. El incremento en la faena y producción sería de 65% lo que implican fuertes inversiones y también generar más puestos de trabajo.
Gran parte de esas inversiones están orientadas a fortalecer todas las etapas del proceso productivo dentro del frigorífico. En ese sentido, Borrell destacó especialmente el desarrollo del área de frío, que es clave para sostener el crecimiento de la actividad exportadora.
“Estamos invirtiendo mucho en todo lo que es el frío, en cámaras y en infraestructura”, explicó. Según indicó, ese tipo de infraestructura permite manejar mayores volúmenes de carne y mejorar la logística tanto para el mercado interno como para la exportación.
“La idea es seguir integrando todas las etapas del proceso y tener cada vez más capacidad dentro de la planta”, sostuvo.
La industria frigorífica se está adecuando a un modelo económico en el que la inflación ya no licúan costos, las inversiones son continuas porque la salida está en incrementar la productividad para bajar los costos.
Ese crecimiento también se refleja en el perfil comercial del frigorífico Arre Beef. De acuerdo con lo que explicó Borrell, alrededor del 85% de la producción de Arrebeef se destina actualmente a la exportación, mientras que el 15% restante se vende en el mercado interno.
“Somos una empresa muy orientada a la exportación”, indicó. Sin embargo, aclaró que el mercado doméstico sigue siendo un componente relevante del negocio. “El mercado interno siempre fue muy importante para la carne argentina y también para nosotros”, afirmó.
Más allá de las inversiones, Borrell remarcó que el desarrollo de la industria frigorífica depende de que toda la cadena funcione de manera equilibrada. “Para que el negocio funcione tiene que funcionar bien toda la cadena”, señaló.
En ese sentido, explicó que es fundamental que todos los actores puedan trabajar con rentabilidad. “El productor tiene que ganar dinero, porque si no gana plata no va a producir”, afirmó. Pero al mismo tiempo advirtió que la industria también necesita condiciones que le permitan sostener su actividad.

“Esto tiene que ser un negocio donde ganemos todos: el productor, la industria y el comercio”, resumió.
Finalmente, el empresario se refirió al papel que juegan los mercados internacionales en el desarrollo del sector. “Hoy tenemos muchos mercados abiertos y eso es muy importante para la industria”, explicó.
Entre ellos destacó especialmente a China, que en los últimos años se convirtió en el principal comprador de carne argentina. “China es un mercado fundamental para nosotros y para toda la industria”, indicó.
Al mismo tiempo remarcó el valor de otros destinos que demandan cortes de mayor calidad. “Europa sigue siendo un mercado muy importante, al igual que Estados Unidos”, señaló.
Para Borrell, el crecimiento de empresas como ArreBeef estará ligado a la capacidad de seguir invirtiendo y al mismo tiempo consolidar la inserción internacional de la carne argentina. “Si la cadena funciona bien y seguimos abriendo mercados, la industria tiene mucho para crecer”, concluyó.





