Los exportadores argentinos comenzaron a acelerar las registraciones de embarques de maíz 2025/26 cuando faltan pocos días para el inicio de la nueva campaña comercial del cereal (comienza el 1 de marzo).
En el próximo mes el maíz lidera hasta el momento el ranking de volumen programado por embarcar con 1,18 millones de toneladas registradas (DJVE), mientras que en segundo lugar se encuentra la harina de soja con 911.302 toneladas.
Entre los meses de abril y junio el maíz argentino cuenta con una “ventana comercial” óptima porque los embarques de EE.UU. y Ucrania comienzan a descender al tiempo que las exportaciones brasileñas de maíz tardío recién empiezan a tomar impulso a partir de julio.
Si bien la oferta exportable de maíz argentino 2025/26 crecería de manera sustancial para alcanzar una cifra estimada de 40 millones de toneladas (versus 28,9 millones en el ciclo 2024/25), existen dos factores externos que podrían darle una “mano” enorme a los valores del cereal.
El primero es que China, tal como ya instrumentó con el trigo (que adquiere con fines mayormente forrajeros), comience a importar también maíz argentino a partir de algún momento del segundo trimestre del presente año.
Si bien la habilitación oficial de exportación de maíz argentino hacia China está vigente desde mayo de 2023, el gobierno chino aún no concretado ningún embarque del cereal procedente de la Argentina.
El segundo aspecto clave es que el gobierno de EE.UU., a partir de una gestión emprendida por el presidente Donald Trump, implemente de manera efectiva el corte del 15% de bioetanol con nafta (E15) en todo el territorio nacional.
El corte generalizado a nivel nacional en EE.UU. es el E10, dado que el E15 está habilitado sólo en determinadas jurisdicciones del Medio Oeste de EE.UU. y además no puede comercializarse durante el verano; tales restricciones conspiran contra el uso de ese biocombustible.
Si Trump cumple esa promesa, la demanda interna de maíz crecería de manera significativa en EE.UU., lo que brindaría un sostén adicional a los valores internacionales del cereal.
En lo inmediato, los valores FOB del maíz argentino vienen reflejando una tendencia decreciente en línea con la necesidad de colocar una gran oferta exportable. Sin embargo, los dos factores alcistas potenciales están “sobre la mesa”, aunque no resulta sencillo predecir la probabilidad de concreción de ambos al tratarse de cuestiones de orden político.
La cosecha de maíz argentino, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, alcanzó ya un 3,6% del área apta para generar una oferta de 1,84 millones de toneladas sobre un estimado total de 57 millones.








