Horas de incertidumbre atraviesa por estas horas el sector agrícola del centro norte de la provincia de Buenos Aires. En la ciudad de Chivilcoy, un histórico acopio de granos enfrenta una situación financiera crítica, marcada por una elevada cantidad de cheques rechazados, deudas con productores, falta de certezas sobre el pago de salarios y un fuerte clima de preocupación entre quienes operaron con la firma.
Se trata de Huergo Cereales S.R.L., una empresa de acopio con más de dos décadas de presencia en la región. La firma tuvo su origen en las localidades de Palemón Huergo y Coronel Mon y fue conformada originalmente por productores agropecuarios de la zona. Con el paso del tiempo y tras el fallecimiento de los socios fundadores, las participaciones societarias fueron vendidas de manera progresiva hasta quedar en manos de dos socios radicados en Chivilcoy, sin antecedentes previos en la actividad del acopio, que adquirieron sus partes a los titulares originales o a sus sucesiones.
Durante todos estos años, la empresa desarrolló su operatoria con normalidad en la región, centrada principalmente en el acopio y comercialización de granos. De manera complementaria, también incursionó en la venta de insumos agrícolas, en algunos casos bajo la modalidad de canje, en línea con la operatoria habitual de un acopio en una zona netamente agrícola del interior bonaerense.
Sin embargo, en las últimas horas la situación se agravó de forma abrupta. Según relataron productores agropecuarios de la zona y empleados de la firma, existe una fuerte incertidumbre respecto de la continuidad de la empresa, el cobro de la mercadería entregada y la situación laboral de los trabajadores. El detonante fue la aparición de una extensa nómina de cheques rechazados por falta de fondos, que encendió las alarmas en toda la región.
De acuerdo con los registros oficiales del Banco Central de la República Argentina, Huergo Cereales S.R.L. registra un total de 238 cheques rechazados, por un monto acumulado de 1.173 millones de pesos. A su vez, la empresa mantiene deudas con entidades financieras que superarían los 6.000 millones de pesos, aunque al momento de la última actualización figura en situación crediticia 1, es decir, “normal”, según la clasificación del organismo monetario.

La preocupación entre los productores se vincula, además, con la falta de certezas respecto del cumplimiento de los compromisos asumidos. “Hay mucha incertidumbre entre quienes entregaron producción y prefieren mantener el anonimato, porque todavía no se sabe si la empresa va a cumplir con los pagos ni cuál es el monto total adeudado por mercadería”, explicó el periodista local Diego Magrini, quien sigue de cerca la situación.

Desde el entorno legal de la firma evitaron brindar mayores precisiones. Según publicó el medio local La Razón de Chivilcoy, el abogado Marcos Bongianino, representante legal de Huergo Cereales, señaló que “en este momento la empresa se encuentra en una etapa de ordenamiento interno y análisis legal de la situación, por lo que no estamos brindando declaraciones públicas. Cuando exista una definición formal y un encuadre claro para comunicar, se va a informar por los canales correspondientes”.
La historia reciente de la empresa suma elementos que alimentan la preocupación en la zona. Hace aproximadamente dos años, uno de los socios vendió su participación, quedando el control mayoritario en manos de Jorge Romero, junto con una participación minoritaria de Gustavo Giambroni, empleado de la firma desde hace muchos años. De acuerdo con estimaciones del sector, Romero concentraría entre el 90% y el 95% del capital social, mientras que Giambroni tendría una participación reducida. Hasta el momento, ninguno de los dos realizó declaraciones públicas sobre la situación de la empresa ni respondió consultas de Bichos de Campo.
Además de su rol como acopio, Huergo Cereales alquilaba campos para realizar siembras y contaba con una flota propia de camiones destinados al traslado de granos. La empresa opera con dos plantas de silos, una ubicada en Palemón Huergo y otra en Coronel Mon, que históricamente concentraron la recepción de cereal de productores de la región.
En materia laboral, la firma llegó a contar con alrededor de 19 empleados. Según pudo reconstruirse, uno de ellos presentó su renuncia en diciembre pasado ante retrasos en el pago de haberes. La estructura de personal incluía camioneros, empleados administrativos, un ingeniero agrónomo y operarios asignados a las plantas de acopio.
Durante los primeros días de enero, la situación se tornó aún más delicada con la acumulación de cheques rechazados. En ese contexto, productores y trabajadores comenzaron a manifestar su preocupación ante la falta de información oficial y la ausencia de mercadería en las plantas, un punto que todavía no cuenta con una explicación formal por parte de la empresa.
Mientras tanto, toda el área de influencia de Chivilcoy permanece a la espera de una comunicación clara por parte de la conducción de Huergo Cereales que permita llevar algo de certidumbre tanto a los productores que entregaron su cosecha como a los empleados, que atraviesan horas de profunda incertidumbre respecto de su futuro laboral.





Algo no carbura
¿ ésa de la foto es la planta con que opera la sociedad ?
Debe valer menos de 1,5 millón de dólares, qué es la deuda que tiene con el Macro
¿ Y todo lo demás ???? ¿ Cómo lo paga ? ¿ Cómo lo garantizó en las entidades ?
¿ Cuanto acopia con ésa planta berreta ?
O la deuda con los bancos no es real
O la deuda con productores es muy pequeña
O, estamos en presencia de una Cositorto de pura cepa, que hasta le debe deber plata a los corredores que actúan en sus operaciones