En el stand de la empresa ALS (Agri Liquid Solutions Argentina) en Expoagro 2025 jugaban casi de locales, porque esa empresa de capitales nacionales tiene su planta industrial en la localidad de Ramallo, a pocos kilómetros del autódromo de San Nicolás.
La empresa se dedica a la fabricación de un novedoso fertilizante fosfatado, cuya característica es ser de consistencia líquida, algo que llama la atención frente a los clásicos granulados que abundan en el mercado.
Su gerente, Leandro Armoa, explicó a Bichos de Campo de qué se trata este producto que lograron desarrollar en el país a partir de fertilizantes líquidos que ya existían en Estados Unidos, y al que ALS bautizó como MapLiquid.
Mirá la entrevista:
-En general, entonces, el fertilizante no es líquido…
-Generalmente no, y nosotros presentamos una alternativa, que es una evolución respecto de los fertilizantes tradicionales, los cuales son granulados. Nosotros hallamos un producto líquido, fosfatado y tiene total biodisponibilidad de nutrientes, lo que lo hace más eficiente y ser un insumo más rentable para el productor.
-¿Solo aporta fósforo a los cultivos?
-La fórmula tiene una combinación de diferentes nutrientes: nitrógeno, fósforo y azufre, que son tres de los cuatro macronutrientes principales que necesitan los cultivos. Pero nosotros nos hemos centrado en la solubilización del fósforo, que no es soluble por naturaleza.
-¿Entonces es muy difícil hacer fósforo líquido?
-Nosotros desarrollamos un proceso especial para poder llevarlo a un estado líquido, convirtiéndolo como ortofosfato, que es como el cultivo lo va a asimilar. Tomando como base a productos que hace tiempo existían en Estados Unidos, logramos nuestra propia fórmula de elaboración nacional.
-¿Por qué sería más eficiente que el granulado?
-Porque el fertilizante granulado necesita de un proceso de descomposición e hidrolización en el suelo. En cambio, nuestro producto ya está químicamente listo en su composición para que el cultivo lo asimile, con menor gasto energético. Y en cuanto al aspecto físico, al ser líquido se descompone en infinitos puntos de contacto con la planta y es de inmediata asimilación. De modo que con menor cantidad de producto, se obtiene un resultado similar y el productor gasta menos tiempo en aplicarlo.
-¿Por qué? ¿No es más difícil aplicarlo, que el granulado?
-El líquido te da una versatilidad muy amplia de aplicaciones. La más eficiente es colocando el 100% de la dosis en el surco, durante la siembra, y es donde más rápido va a actuar. Para eso se necesita que la sembradora tenga un sistema de fertilización líquida. En Estados Unidos y en otros países, las máquinas ya salen de fábrica con este sistema disponible. Como en esta región del cono sur aún no sucede, ALS desarrolló un kit que se puede instalar en cualquier sembradora.
Leandro continuó explicando, pero señalando a un prototipo que exhibía su funcionamiento en vivo en el marco de la muestra.
“Es un set de tanques, una bomba con una bajada a cada surco, con un panel digital desde donde se comanda la dosis con precisión. Como se le puede cargar el mapeo del lote, se puede hacer una dosis variable; se autorregula por velocidad y es muy fácil de manejar, porque es táctil”, explicó.
-¿Entonces el productor tiene que adaptar su sembradora?
-Nosotros se lo instalamos y le damos la capacitación gratis para que lo sepa usar. Al equipo se lo otorgamos en comodato, sin costo, para que el productor tenga que invertir sólo en el fertilizante.
-¿Y vale la pena que el productor haga todo este cambio?
-Sí, podemos hablar de números, porque la planta va a necesitar hasta un 20% menos de fertilizante y el productor se lo va a ahorrar. Además, tiene muchos beneficios logísticos, porque el flete por hectárea termina siendo más económico, ya que lleva menos cantidad y gana en autonomía de la máquina, porque hace más hectáreas por día. Y si bien este producto no es orgánico, es más sustentable que los tradicionales porque tiene menor impacto ambiental, al disminuir la huella de carbono y al no dejar residuales nocivos en el suelo.
-Claro, se desperdicia mucho menos fertilizante químico…
-Tenemos investigado que los fertilizantes tradicionales poseen una traza de metales pesados, como cadmio, cromo, plomo. Y nosotros con nuestro MapLiquid tenemos medido que aplicamos un 85% menos de estos metales pesados al suelo.
-Si este producto es tan bueno y ya probado en Estados Unidos y Europa, ¿por qué no se generaliza en nuestro país y en toda la región?
-La verdad es que hace falta un cambio cultural, porque estamos acostumbrados a una tecnología desde hace años, y estos cambios no se dan de un día para otro. Creemos que a medida de que el productor vaya conociendo sus beneficios, lo va a ir incorporando cada vez más. Porque le da muchas ventajas al cultivo en el arranque, por la rápida asimilación de la planta y la total biodisponibilidad, que es cuando el productor busca la mayor efectividad y el mejor resultado. Además, porque beneficia al medio ambiente.
-En Europa a veces tienen graves problemas por exceso de nutrición en sus suelos.
-Sí, nosotros acá hemos sido bendecidos con unos suelos muy bondadosos, pero si no los mantenemos, en el tiempo vamos perdiendo esa calidad.
-¿Y cómo estamos? En materia de nitrógeno, fertilizamos bastante bien, tenemos nuestra propia planta productora de fertilizantes nitrogenados y nos sobra. ¿Pero cómo está la agricultura argentina en materia de fósforo?
-Argentina no tiene yacimientos de fósforo. Todo el que ingresa a la Argentina es importado. Nosotros teníamos bastante fósforo en el suelo y no buscábamos esta solución. Pero cuando el suelo se fue gastando, necesitamos empezar a complementar con fertilización. Y nosotros, a esa materia prima le damos valor agregado con una tecnología especial y la volvemos más eficiente, que al ser nacional, nos permite ofrecer un producto a costos accesibles que los commodities tradicionales.
-¿En qué cultivos somos notablemente deficitarios de fósforo?
-Lo somos en los suelos donde los cultivos requieren fósforo, como soja, maíz, trigo, sorgo, en pasturas y en todos los que requieren este elemento, por lo que nuestro producto se puede utilizar para cualquiera de ellos.
Finalizando, Armoa agregó que la empresa ha desarrollado dos productos más: micronutrientes ALS Nano y bioestimulantes ALS Bio para combinar con MapLiquid. Y completó la información contando que la empresa cuenta con camiones cisterna para realizar entregas garantizadas con control satelital. “ALS facilita equipamiento para el almacenaje y movimiento del fertilizante líquido a campo, según volumen de compra”, indicó el gerente.