martes, junio 9, 2026

Naranjas por el suelo en Misiones porque los cosecheros no quieren trabajar para no perder sus planes sociales

En Misiones durante mucho tiempo se insistió en la necesidad de reconvertir las pequeñas explotaciones de tabaco hacia otras opciones, en especial los cítricos. Algunos productores siguieron ese consejo pero su situación no mejoró demasiado, no solo por una macroeconomía que les juega en contra, sino también porque se trata de un mercado con muchas variables difíciles de proyectar. Ahora se sumó otro condimento: la escasez de mano de obra.

Ricardo Ranger es citricultor en la localidad misionera de El Dorado. En diálogo con Bichos de Campo contó que desde hace años la cuestión económica está difícil: “En 2019 perdimos tres millones de kilos de limones que quedaron en el suelo” porque el precio no daba ni para pagar al personal, recordó.

Hay dos temas que preocupan y mucho a Ranger: la inseguridad y la falta de personal para la cosecha, ya que, por temor a la pérdida de los planes sociales, los trabajadores no quieren ser registrados. En esa situación, explicó, tiene mucho que ver la política y su poco interés por resolver los problemas del sector productivo, que es el gran generador de trabajo genuino.

En Misiones durante mucho tiempo se insistió en la necesidad de reconvertir las pequeñas explotaciones de tabaco hacia otras opciones, en especial los cítricos. Algunos productores siguieron ese consejo pero su situación no mejoró demasiado, no solo por una macroeconomía que les juega en contra, sino también porque se trata de un mercado con muchas variables difíciles de proyectar. Ahora se sumó otro condimento: la escasez de mano de obra.

Ricardo Ranger es citricultor en la localidad misionera de El Dorado. En diálogo con Bichos de Campo contó que desde hace años la cuestión económica está difícil: “En 2019 perdimos tres millones de kilos de limones que quedaron en el suelo” porque el precio no daba ni para pagar al personal, recordó.

Hay dos temas que preocupan y mucho a Ranger: la inseguridad y la falta de personal para la cosecha, ya que, por temor a la pérdida de los planes sociales, los trabajadores no quieren ser registrados. En esa situación, explicó, tiene mucho que ver la política y su poco interés por resolver los problemas del sector productivo, que es el gran generador de trabajo genuino.

Noticias relacionadas

Naranjas por el suelo en Misiones porque los cosecheros no quieren trabajar para no perder sus planes sociales

En Misiones durante mucho tiempo se insistió en la necesidad de reconvertir las pequeñas explotaciones de tabaco hacia otras opciones, en especial los cítricos. Algunos productores siguieron ese consejo pero su situación no mejoró demasiado, no solo por una macroeconomía que les juega en contra, sino también porque se trata de un mercado con muchas variables difíciles de proyectar. Ahora se sumó otro condimento: la escasez de mano de obra.

Ricardo Ranger es citricultor en la localidad misionera de El Dorado. En diálogo con Bichos de Campo contó que desde hace años la cuestión económica está difícil: “En 2019 perdimos tres millones de kilos de limones que quedaron en el suelo” porque el precio no daba ni para pagar al personal, recordó.

Hay dos temas que preocupan y mucho a Ranger: la inseguridad y la falta de personal para la cosecha, ya que, por temor a la pérdida de los planes sociales, los trabajadores no quieren ser registrados. En esa situación, explicó, tiene mucho que ver la política y su poco interés por resolver los problemas del sector productivo, que es el gran generador de trabajo genuino.

En Misiones durante mucho tiempo se insistió en la necesidad de reconvertir las pequeñas explotaciones de tabaco hacia otras opciones, en especial los cítricos. Algunos productores siguieron ese consejo pero su situación no mejoró demasiado, no solo por una macroeconomía que les juega en contra, sino también porque se trata de un mercado con muchas variables difíciles de proyectar. Ahora se sumó otro condimento: la escasez de mano de obra.

Ricardo Ranger es citricultor en la localidad misionera de El Dorado. En diálogo con Bichos de Campo contó que desde hace años la cuestión económica está difícil: “En 2019 perdimos tres millones de kilos de limones que quedaron en el suelo” porque el precio no daba ni para pagar al personal, recordó.

Hay dos temas que preocupan y mucho a Ranger: la inseguridad y la falta de personal para la cosecha, ya que, por temor a la pérdida de los planes sociales, los trabajadores no quieren ser registrados. En esa situación, explicó, tiene mucho que ver la política y su poco interés por resolver los problemas del sector productivo, que es el gran generador de trabajo genuino.

Noticias relacionadas