Tras la confirmación de un brote de la enfermedad de Newcastle en Brasil, en una región muy cercana a la provincia de Misiones, Argentina confirmó que no suspenderá la importación de productos avícolas.
A diferencia de lo que hicieron otros países a los que abastece el gigante sudamericano, el Senasa dispuso mayores medidas de control y definió no cerrar la frontera más que sólo a la region afectada. El virus que no circula aquí hace 40 años, y desde el organismo llaman a reforzar la prevención y a vacunar en las granjas, pero evitan interrumpir el comercio bilateral por un acuerdo vigente con el país vecino.
Este martes, el Ministerio de Agricultura y Pecuaria (MAPA) de Brasil confirmó casos positivos de la enfermedad de Newcastle en un establecimiento de pavos de engorde del municipio de Nova Itaberaba. Se trata de la región de Santa Catarina, al sur del país y próxima a la frontera argentina.
El organismo dispuso acciones de control, contención y erradicación para contener el brote, pero no pudo evitar que algunos de los destinos que Brasil abastece con su producción avícola cerraran preventivamente sus puertas. Argentina, por su parte, no siguió el mismo camino, y el Senasa confirmó que tampoco lo hará hacia adelante.
Según lo informado por el organismo sanitario, “se aplicó la estrategia de zonificación para preservar la continuidad del comercio”, a pesar de que en Argentina la enfermedad de Newcastle no circula desde 1987 y que no está incluida en el esquema de vacunación obligatorio.

Al respecto, asegurado que la decisión local se basa en “un acuerdo de reconocimiento mutuo de los esquemas de compartimentación y zonificación para ENC e influenza aviar”, firmado por Argentina y Brasil en 2025 y contemplado entre las medidas de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
En resumidas cuentas, el acuerdo implica que cada país confía en la información técnica y epidemiológica que comparte el otro, y se compromete a acreditar que los productos aviares que envía son provenientes exclusivamente de zonas libres de la enfermedad.
“Tras la confirmación del brote, se suspendieron únicamente las importaciones de mercancías procedentes de la zona de restricción delimitada por el organismo brasileño. El resto de los productos avícolas de Brasil podrán seguir comercializándose con normalidad, siempre que cuenten con la certificación oficial del MAPA que acredita su origen en una zona libre de ENC”, señalaron desde el Senasa.

En paralelo, y sin cambios significativos en la frontera, el organismo también salió a pedir a los productores locales que intensifiquen las medidas preventivas de manejo, higiene y bioseguridad.
Entre ellas, mantener las mallas antipájaros; la limpieza y desinfección de instalaciones, vehículos e insumos de trabajo; la reducción del agua estancada para evitar atraer aves silvestres; el control de ingreso y circulación de personas, vehículos y equipos; y el uso de la indumentaria de protección personal.
Además, previendo la posibilidad de que la enfermedad reingrese al país, el Senasa también recomienda a las granjas avícolas incorporar a sus planes sanitarios la vacunación contra la enfermedad.
“La circulación del virus de Newcastle, propiciada por los movimientos migratorios de las aves silvestres, convoca a todos los actores de la cadena avícola a mantener especial atención y una vigilancia permanente entre los lotes de mortalidad inusual o signos compatibles con la enfermedad. Ante su observación, es fundamental dar aviso inmediato al SENASA para contener y evitar la propagación del virus”, concluyeron.





