En 2008, en pleno colapso de la crisis subprime, mientras el mundo financiero institucional buscaba refugio en activos reales urbanos, Gastón Markievich se encontraba en EE.UU. trabajando en el sector de la banca de inversión
Mientras que muchos veían caos, Gastón percibió una oportunidad y, junto a tres colegas, comenzaron a estudiar la posibilidad de crear un fondo de inversión que posicionara a la tierra agrícola como activo de refugio para capitales financieros.
“Al principio fue difícil convencer a los inversores, pero logramos conseguir capital de compañías de seguros en EE.UU., ‘endowments’ universitarios y un fondo soberano del Medio Oriente. En 2008 hicimos la primera compra de campos y en 2010 fundamos formalmente la compañía institucional (Optimum Agriculture)”, comentó el empresario en un panel organizado en el Congreso de la región CREA Oeste Arenoso, que se llevó a cabo en la ciudad bonaerense de Tandil.
Lo que comenzó con la adquisición y consolidación de parcelas en el estado de Illinois para su posterior estructuración y venta a fondos institucionales, evolucionó hacia el Delta del Misisipi y se diversificó en tres grandes verticales de inversión: cultivos extensivos (trigo, maíz y soja), cultivos perennes (frutales y frutos secos) y producciones intensivas.
En este último segmento, la compañía dio un salto cualitativo en 2019 al adquirir Generation Farms –la firma agrícola de la fundación de Bill Gates–, logrando una integración vertical completa que les permite abastecer directamente a gigantes del retail como Whole Foods, Publix y Walmart.
Desde su rol como CEO, enfocado en las adquisiciones y la estructuración financiera, Markievich lidera un modelo donde la gestión corporativa se complementa con equipos técnicos de primer nivel. En ese esquema, el talento agronómico argentino ha tenido un rol destacado: numerosos profesionales del país realizaron pasantías en la firma dentro de EE.UU. y desarrollaron sus carreras en la organización.
A nivel global, la geopolítica redefine las decisiones de negocios. En la pospandemia, la prioridad absoluta de los gobiernos y fondos soberanos radica en garantizar la seguridad alimentaria y blindar las cadenas de distribución.
En este tablero de crecientes tensiones internacionales, países con la ubicación geográfica de la Argentina ofrecen una ventaja comparativa singular: aislamiento de los focos de conflicto directo combinado con una infraestructura y vocación productiva neta de alimentos.
“En este contexto geopolítico conflictivo, países con una ubicación geográfica más distante, como la Argentina, tienen un valor agregado importante al estar aislados de esos enfrentamientos. Además, son productores netos de alimentos con una estructura orientada a ello, aunque arrastren una historia de crisis que les impidió desarrollarse al máximo”, señaló Markievich
“A nosotros nos parece que el precio relativo de los activos agrícolas en la Argentina está sumamente barato versus lo que valen afuera. Me acerqué al comité de inversión de nuestro fondo y les dije: Podemos conseguir activos en Argentina a valores de entre 2 y 4 veces EBITDA, cuando en el resto del mundo valen entre 12 y 15 veces”, añadió.
Tras más de 15 años proponiendo internamente la expansión hacia la Argentina, Optimum Agriculture considera que el contexto macroeconómico y político actual genera un escenario propicio para el desembarco de capital institucional en le país.
Nuestra tesis es que, si se consolida el rumbo político y económico –sea con este gobierno o con el que siga–, esa valuación de 2 a 4 veces EBITDA debería converger hacia 10, 12 o 15 veces, lo cual potenciará enormemente el retorno de la inversión. Con esa teoría logramos la aprobación para destinar parte del portafolio institucional a Argentina.
“Resolvemos la estructuración financiera, la contabilidad y la transferencia de información hacia los inversores institucionales, pero la pata técnica agronómica la salimos a buscar. Nos asociamos o contratamos talento de primer nivel y compramos compañías que ya estén operativas, asegurándonos de que cuenten con un excelente management técnico en marcha”, afirmó.
“A los empresarios que tienen casi la totalidad de su patrimonio en el país les digo que hay que involucrarse. Hay un ciclo de oportunidad en el país, pero para que perdure y se consolide la Argentina que todos deseamos, hay que participar, meterse y hacer cosas. Desde el rol empresarial tenemos la responsabilidad social de contribuir activamente para que el país arranque de una vez por todas”, resumió Markievich.
Fuente: CREA






