La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación sacó el bombo y celebró la aprobación de un nuevo maíz genéticamente modificado, que presenta resistencia contra insectos coleópteros plaga y tolerancia a herbicidas a base de glufosinato de amonio. Sin embargo, omitió hacer una importancia aclaración: esa variedad no se comercializará ni sembrará en el país.
“Autorízase la comercialización para todo uso del evento de maíz SYN-ØØØ98-3 a la firma Syngenta Agro S.A. (C.U.I.T. N° 30-64632845-0)”, dice el artículo 1° de la resolución 108/2026, que lleva la firma de Sergio Iraeta y fue publicada en horas de la madrugada en el Boletín Oficial.

Luego, través de una gacetilla, esa cartera informó que la aprobación se logró tras completar “satisfactoriamente las evaluaciones realizadas por la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), que determinó que el evento presenta un comportamiento agrofenotípico similar al de su contraparte convencional y no evidencia riesgos nuevos o incrementados para el agroecosistema”.
“Asimismo, los estudios confirmaron la ausencia de efectos adversos sobre organismos no-blanco relevantes y la inocuidad de las proteínas expresadas”, añadieron.
Pero lo cierto es que este evento no solo no es una novedad, sino que tampoco llegará a manos de los productores. Según pudo confirmar Bichos de Campo, este desarrollo tiene aprobación en Estados Unidos desde 2016, es decir una década atrás, y “no está contemplado para formar parte de un producto ni en el país, ni en la región”.
De acuerdo con las fuentes consultadas, el registro aprobado apunta a actividades que se puedan realizar a contraestación, por ejemplo un ensayo, sin un objetivo comercial. A esto se suma que los insectos coleópteros plaga para los cuales este evento confiere protección “no tienen un interés comercial local”.




