La cadena de la soja volvió a reunirse en la Bolsa de Comercio de Rosario para una nueva edición del Seminario ACSOJA, esta vez bajo el lema “Caminemos juntos hacia la Conferencia Mundial de Investigación en Soja”, un evento que tendrá lugar en abril de 2027 en la ciudad santafesina. En ese marco, la apertura institucional dejó planteada una agenda amplia, en la que se abordó la innovación, l competitividad, infraestructura, biocombustibles, semillas, fertilizantes y presión impositiva.
El presidente de ACSOJA, Rodolfo Rossi, abrió el encuentro con una convocatoria a fortalecer el trabajo conjunto entre el sector público, las empresas privadas, la investigación y la producción. Señaló que el seminario funciona como antesala de la Conferencia Mundial de Investigación en Soja, un evento que reunirá a científicos, técnicos, productores y referentes de la cadena a nivel global.
En su diagnóstico, el titular de ACSOJA sostuvo que la soja continúa creciendo en producción y demanda a nivel mundial, y remarcó el peso del complejo en la economía argentina. Según indicó, la cadena aportó en 2025 el 24,2% del total de las exportaciones del país, con ventas por 21.440 millones de dólares, principalmente a través de harina y pellets, aceite y grano.
El dirigente también valoró el resultado productivo de la campaña, con una cosecha de soja que superaría los 51 millones de toneladas y una producción total de granos que podría ubicarse por encima de los 165 millones de toneladas. De todos modos, advirtió que el complejo está lejos de sus metas y que la posibilidad de crecer depende de cerrar brechas de rendimiento, incorporar tecnología y remover limitantes estructurales.
Uno de los puntos centrales del discurso fue el reclamo por los derechos de exportación. Rossi sostuvo que, en el caso de la soja, las retenciones son “el principal condicionante para el desarrollo” y afirmó que existe capacidad ociosa desde la producción hasta la industria exportadora. Si bien reconoció las medidas de reducción tomadas por el Gobierno y valoró las gestiones del secretario Iraeta ante el área económica, pidió acelerar el ritmo de la baja.
“Lo que la cadena de soja espera es reducir la distancia con los cultivos competidores y llegar progresivamente a retenciones cero en todos los cultivos, todo por ley”, planteó. Según Rossi, mantener una brecha impositiva elevada limita la adopción del paquete tecnológico óptimo y frena el potencial de crecimiento del sector.
Esta nueva cumbre sojera se realiza exactamente un año después de la rebaja a 0 de los derechos de exportación, medida que solamente duró unas horas. En ese entonces, en el encuentro de la cadena productiva se respiraban aires optimistas a futuro, con una oleaginosa que no pagaba tributo a la exportación. Un año después, el clima es distinto: el presidente de la cadena valora los esfuerzos, pero reitera que es imperioso una nueva rebaja y con más velocidad.
Además de la cuestión tributaria, el presidente de ACSOJA incluyó en la agenda sectorial una nueva ley de semillas, una norma de promoción de fertilizantes, un marco moderno para biocombustibles y un plan integral de infraestructura que contemple caminos rurales, rutas, puertos, conectividad y energía. También celebró la reciente concesión de la hidrovía y el proceso de puesta en valor de los ferrocarriles, a los que consideró herramientas clave para mejorar la competitividad.
Tras la exposición de Rossi, el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, agradeció la invitación y destacó el contexto de mayor normalidad macroeconómica. Señaló que, en comparación con el escenario de dos años atrás, el Gobierno logró avanzar en la baja de la inflación, la reducción de impuestos y la eliminación de la brecha cambiaria, entre otras medidas.
Iraeta hizo hincapié en el cambio de mirada oficial hacia el agro y agradeció a productores, industriales y representantes de la cadena por la comprensión frente al proceso económico. “Eso nos ayuda como Gobierno a poder generar todo lo que queremos generar: inversión, trabajo y producción”, afirmó.
El funcionario vinculó los resultados de las últimas cosechas con el trabajo, la confianza y la inversión del sector. Mencionó los desempeños del trigo, el girasol, el maíz y la soja, y sostuvo que la producción sojera, que podría superar los 50 millones de toneladas, muestra no solo el potencial sino la realidad actual del campo argentino.
“Desde el Gobierno entendemos el esfuerzo que hace la producción y la industria”, expresó Iraeta, al tiempo que aseguró que las medidas impulsadas desde el Ministerio de Economía, por instrucción del presidente de la Nación, buscan “aliviarle el peso al campo”.

En el cierre de su intervención, el secretario eligió una analogía con Rosario y su centralidad en la agroindustria y el futbol en pleno Mundial de la FIFA. Dijo que la ciudad es “paradigmática” para la soja y expresó su deseo de que, como hace su futbolista estrella, la Argentina siga repartiendo al mundo granos, aceite, harina y productos de valor agregado, tal como Messi lo hace con los goles. De los derechos de exportación, Iraeta no habló.





