Hay un grupo de WhatsApp que desde mediados de febrero no deja de sumar integrantes. Se trata de aquel creado por un grupo de cinco productores porcinos de Santa Fe, que en pocas semanas se transformaron en 270 y alcanzaron a cinco provincias más. Hace poco fue bautizado con un nombre bien elocuente: Productores Porcinos Unidos.
“Esto nació porque no estamos encontrando un margen positivo en nuestras granjas”, dijo a Bichos de Campo el ganadero Dante Steeman, que se transformó en el organizador de este espacio formado por pares del centro y sur de Santa Fe, de Córdoba, de Entre Ríos, de Buenos Aires, de Chaco y de Formosa.
“El 2025 para nosotros fue muy crítico. La inflación rondó el 35%, los aumentos en góndola superaron ese valor, pero al productor solo le llegó entre un 10% y un 11% más. Nos subieron los cereales, los núcleos vitamínicos, la sanidad, el combustible, la energía, los aportes del personal, y lo que recibimos por nuestras ventas no acompañó esto. Ya no nos sentimos representados por las referencias de precios que tenemos a nivel país”, señaló Steeman a continuación.
Actualmente, el valor que la mayoría de los productores porcinos –por no decir la totalidad de ellos- mira semanalmente es aquella que publica Pormag, el principal operador de carne de cerdo del país, con base en Córdoba, y que nuclea a las firmas más importantes del sector.

“Cuando arrancamos con el grupo, Pormag había publicado un precio de 2.140 pesos por kilo vivo de capón. Nosotros estamos peleando por un valor de 2.500 pesos más IVA. A la semana de que sacamos nuestro flyer, ellos ya habían modificado a 2.250 pesos. Eso nos dio pie a entender que hay una manipulación de precio en favor de la industria y no del productor”, afirmó el santafesino.
Representando a un stock de 25.000 madres, distribuidas entre productores chicos y medianos cuyas explotaciones tienen entre 70 y 1.200 vientres cada uno, el flamante nuevo grupo se esperanza con poder defender los intereses de eslabón primario.
“Todos nosotros vendemos capones en pie, que son retirados por un abastecedor, un frigorífico, etc. Si bien tenemos algunos miembros que participan de más de un eslabón, nosotros no queremos desviar la atención. Creemos que esta actividad no se debería sostener agregando eslabones, sino que cada uno debería tener su margen. Y el productor primario no es el que mantiene sino el que le da vida a toda la cadena. No puede no tener margen”, remarcó Steeman.
-¿Dónde encuentran ustedes los principales problemas para los productores primarios?- le preguntamos.
-Hay varias cuestiones. En primer lugar estamos ante un producto biológico, que cuando cumple su ciclo y llega a los 110 o 120 kilos debe ir a faena. Acá no se puede esperar, no es como con el bovino. Necesitamos el espacio en los corrales y además muchos productores están asfixiados económicamente. Cuando el animal está terminado hay que venderlo porque hay muchas cosas por pagar. Es el animal que se vende el que paga todo lo que viene atrás.
-¿A qué atribuyen que la industria fije estos precios que a ustedes no les cierran?
-Desde que el animal sale de la granja, el camión tiene su margen, el matarife tiene su margen, el frigorífico tiene el suyo, el carnicero lo mismo. Cada eslabón trata de defender lo suyo y Pormag, que es mantenido por varias industrias, sale a defender un precio de compra para que la industria se abastezca de carne barata. Ahí es que no nos representa como primarios.
-¿Desde la industria qué les dicen? ¿Acusan problemas de rentabilidad?
-Luego de nuestros primer flyer emitieron un comunicado con explicaciones de por qué no podían subir los precios, algo que para nosotros no fue lógico porque la demanda está. Si bien hoy no somos competitivos en precios como lo es Brasil, nosotros tenemos un producto en fresco que debemos defender. No es que vendemos algo que está congelado hace dos o tres meses.
-Y ya se reunieron con autoridades provinciales a raíz de esto.
-Sí. Hace 15 días nos reunimos con el Ministerio de Producción de Santa Fe para comentar nuestra situación, tenemos su apoyo. Están al tanto de la situación porque ya habían tenido llamados a respecto. Y la semana pasada estuvimos en el Ministerio de Producción de Entre Ríos, que también estaba al tanto. Si allí prima la avicultura, también hay pueblos en el interior cuyas hay granjas porcinas mantienen a muchas familias.





