El ministro de Economía, Luis Toto Caputo, está convencido de que la Argentina registrará este año una gran cosecha de soja y maíz, que permitirá elevar las exportaciones de granos y sus derivados entre 3.700 millones de dólares -en un escenario conservador- y 8.700 millones. en un escenario optimista donde los precios de estos commodities vuelvan a subir como producto de los distintos escenarios bélicos que cruzan el planeta.
En proyecciones oficiales publicadas en su red X, el titular del Palacio de Hacienda indica que la cosecha de maíz podría oscilar entre 61 y 66 millones de toneladas, en tanto que la de soja podría aportar 49 millones en un escenario de producción bajo y 55 millones de toneladas en un resultado optimista. Luego plantea diferentes escalas de precios probables de exportación para esos granos. Su conclusión es que en todas las combinaciones posibles entre precio y volúmen, habrá un incremento de las divisas aportadas por el sector respecto de las 33.200 millones de dólares que ingresó al país en la campaña 2024/25.

¿De cuánto más estamos hablando? De un piso de 34.308 millones de agrodivisas en el caso de la cosecha más baja con el precio más bajo, hasta un techo de 41.822 millones de dólares en caso de que todo conspire a favor de la Argentina y se logre una combinación de la mejor cosecha de soja y de maíz, con precios internacionales más altos producto del recalentamiento provocado por la guerra en Medio Oriente.
“Nuestras estimaciones son que en un escenario conservador, las exportaciones aumentarían en 3.700 millones de dólares con respecto al año pasado. En un escenario de precios y producción más alto (algo que se está convalidando), las expo treparían a casi 42 mil millones de dólares. Esto es 8,700 millones más que el año pasado”, festejó Caputo, para cuya tarea como ministro serán esenciales las llegadas de estas divisas.
En estas proyecciones positivas sobre la campaña 2025/26 -que suponemos deben tener sustento en el área de estimaciones de la Secretaría de Agricultura, aunque Caputo no identificó al organismo como responsable de estos números-, coinciden a trazo grueso tanto la Bolsa de Cereales de Buenos Aires como la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Según la entidad porteña, la cosecha por venir (que ya terminó en el trigo y ahora arranca con la soja y el maíz) será récord y superará con creces a las 140 millones de toneladas logradas en en 2018/19. Más moderada que Caputo, la Bolsa de Cereales proyecta 48,5 millones de toneladas de soja y 57 millones de maíz, aunque coincide con una suba de las exportaciones del sector. Más en línea con el optimismo de Economía, la Bolsa de Rosario habló de un cosechón de 160 millones de toneladas de granos y exportaciones por 34.500 millones de dólares.
Pero hay algo de lo que está convencido el ministro que no convence tanto a los privados: Caputo cree que esta buena cosecha 2025/26 ha sido gracias a las políticas adoptadas por su cartera y no tanto por mérito de las buenas condiciones climáticas (salvo un breve periodo de enero, las lluvias fueron casi óptimas lo largo de toda la campaña). Agradecerle al clima, en cambio, es lo primero que hacen los analistas del agro.
En julio de 2025 Caputo había anunciado primero la baja de las retenciones a la soja del 33 al 26%. Y en diciembre sumó otros dos puntos, para reducir esa alícuota a 24%. En materia de fertilizantes, hubo una rebaja de los aranceles de importación, que de todos modos ahora se está licuando por efecto del impacto de la guerra en la suba de ese insumo crítico.
El primer mes de la campaña argentina de maíz 2025/26 va camino a romper un récord histórico
Creer que la gran cosecha responde a estos estímulos fijados por el gobierno es lo que insinúa el ministro de Economía en este párrafo publicado en X: “Todos hablamos del potencial de la energía y la minería, pero pocos reparan en la extraordinaria reacción de nuestros productores agropecuarios a las bajas de impuestos que hemos hecho a las exportaciones (retenciones) e importaciones (aranceles a bienes de capital, herbicidas, equipos de riego, permiso para importar maquinaria usada, etc)”.
Para Caputo, fue gracias esas medidas que “subió fuertemente la inversión y la producción apunta a una cosecha récord para este año”.
Para los que entienden mejor al sector, el 90% ha sido mérito de las buenas lluvias.
Como sea, parece haber motivos para el festejo. “El agro está en un boom absoluto y va a ser, como siempre, un motor clave para el crecimiento económico en los próximos años”, agradeció el ministro de Economía a los productores, mientras éstos le prenden una vela a todos los santitos posibles para que el buen tiempo los siga acompañando hasta el momento definitivo de la cosecha.




