El primer lote de maíz argentino fue recolectado por uno de los accionistas del Grupo Clarín y, al ser rematado de manera simbólica en la Bolsa de Cereales de Córdoba, se lo quedó la corporación agroalimentaria Arcor.
Ayer martes se llevó a cabo el tradicional remate organizado por la Bolsa de Cereales de Córdoba en conjunto con la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), un evento por medio del cual se intenta visibilizar la trascendencia productiva y económica del cereal en la Argentina.
Arcor resultó ser la ganadora de la puja del remate simbólico y se quedó con la partida, que provino de la localidad correntina de Mercedes, donde fue producida por Copra S.A, propiedad de José Aranda, vicepresidente del directorio de Grupo Clarín S.A. y también accionista del mismo.
Se trata de una partida de maíz primicia que rindió 7000 kg/ha sobre un lote de 442 hectáreas sembrado el 10 de agosto de 2025 con el híbrido NK SYN 505 VIP3, que fue recolectado el pasado 10 de enero.
La Bolsa y Cámara de Cereales de Córdoba fue la encargada de analizarlo y constatar que cumple con los requisitos necesarios para participar del certamen.
La partida, que se comenzó a ofertar en 245.000 $/tonelada, terminó siendo vendida en 500.000 $/tonelada en el marco de una puja en la cual intervinieron importantes empresarios de la región centro del país.
El remate tiene un fin solidario y benéfico. En ese marco, Copra S.A, donó lo recaudado al Asilo de Ancianos y la Asociación de Padres y Amigos del Discapacitado Mental (APADEM), mientras que la Bolsa de Cereales de Córdoba realizó un aporte destinando a la Fundación Banco de Alimentos de Córdoba.
Durante el remate, la presidente de la Bolsa de Cereales de Córdoba, Laura Passerini, instó a sumar más valor agregado a la producción y pidió por la eliminación definitiva de los derechos de exportación.
Passerini aseguró que “celebramos la resiliencia del productor, la gran campaña y el potencial que tiene el maíz. Córdoba es la principal productora, y es su principal producto exportable, por eso solicitamos al gobierno nacional una mirada productiva sobre el campo, y no solo recaudatoria. Somos un sector con gran potencial, podría ser mucho más eficiente y sabe trabajar, por eso necesitamos la eliminación definitiva de los derechos de exportación”
Por su parte, el ministro de Bioagroindustria cordobés, Sergio Busso, invitó a desarrollar un trabajo conjunto que impulse una nueva Ley de Biocombustibles para darle más valor a la producción y permita, a su vez, generación de empleo genuino e inversiones.






