En medio de un nuevo capítulo del histórico debate sobre el pago de regalías en semillas y la necesidad de actualizar la legislación argentina, el sistema de control privado “Sembrá Evolución”, impulsado por empresas semilleras para cultivos autógamos sigue sumando adopción entre los productores y exhibe números que muestran su consolidación en el mercado.
Durante una charla realizada en Expoagro 2026, la gerente de la plataforma, Yanina Moglia, repasó la evolución del esquema y explicó que ya hay más de 26.000 productores que firmaron licencias para operar dentro del sistema, lo que representa cerca del 90% del área sembrada del país.
Según detalló, el programa ya reúne más de 190 variedades inscriptas y se ha transformado en el canal elegido por los semilleros para lanzar nuevas tecnologías y genética en cultivos como soja, trigo, cebada y algodón.
“Sembrá Evolución ya tiene cuatro años en el mercado, arrancó con soja, tiene más de 26 mil productores que ya firmaron su licencia con el cultivo, más de 190 variedades están inscriptas en el modelo. Esto quiere decir que los últimos lanzamientos se realizan dentro de Sembrá Evolución y los productores que quieren adquirir la nueva genética y la nueva tecnología lo pueden hacer a través de este modelo”, explicó Moglia.
Uno de los indicadores que más destacan desde la plataforma es el aumento en el reconocimiento de la propiedad intelectual. Según los datos presentados, durante el último año se alcanzó un nivel de 42%, el valor más alto desde 2018.

“El dato importante es que en el último año se alcanzaron los niveles más altos de reconocimiento en propiedad intelectual en la Argentina, llegando al 42%. Este es un número que no se alcanzaba desde el año 2018, entonces demuestra que Sembrá Evolución está teniendo una muy buena adopción, tanto por parte de los semilleros como de los productores”, sostuvo la gerente.
El sistema funciona a partir de dos mecanismos principales; la compra de semilla fiscalizada o el reconocimiento del valor tecnológico cuando el productor decide sembrar semilla proveniente de uso propio. Para ese caso se utiliza la llamada “hectárea tecnológica”.
“La famosa HT (hectárea tecnológica) es la unidad de medida que le permite al productor reconocer el valor genético y tecnológico de cada hectárea sembrada. Entonces el productor, de acuerdo a las hectáreas que tiene sembrada, puede reconocer el valor de la genética y la tecnología de la semilla que está utilizando”, explicó Moglia.
Mirá la entrevista completa con Yanina Moglia:
En los últimos meses el tema volvió al centro de la discusión sectorial, impulsado por el reclamo de empresas obtentoras para mejorar la protección de la propiedad intelectual y por el debate sobre si Argentina debería avanzar hacia un marco similar al convenio internacional UPOV 91 o mantener el esquema actual.
Este pedido vino como condición impuesta por el gobierno de Estados Unidos para la concreción del acuerdo comercial con Argentina. El propio presidente Javier Milei retomó este tema y lo mencionó durante la reciente apertura de sesiones legislativas en el Congreso de la Nación el pasado 1 de marzo.
Consultada sobre ese debate, Moglia evitó tomar una posición directa y planteó que la plataforma tiene un objetivo más específico vinculado a la comercialización de nuevas tecnologías.
“Sembrá Evolución es un sistema comercial que impulsa la inversión en genética y en tecnología para todo el sector. Yo lo que pienso es que cualquier iniciativa que esté en línea con este camino es bienvenida, pero el foco hoy de Sembrá Evolución está puesto en los nuevos lanzamientos y poder acercarle al productor nueva genética y nueva tecnología”, señaló.
Y agregó: “Yo creo que este tipo de discusiones corresponde a un sector más amplio, no solamente a Sembrá Evolución”.
El crecimiento del sistema también está vinculado con la ampliación de cultivos. El programa nació centrado en soja pero luego se extendió a trigo, cebada y algodón, y ahora busca seguir sumando especies y desarrollos tecnológicos.
El objetivo, según Moglia, es que la plataforma termine funcionando como un sistema integrado donde un mismo productor pueda reconocer tecnologías de distintos cultivos y de diferentes empresas.
“Estamos pensando en una plataforma que sea multicultivo, multitecnología y multisemilleros”, indicó.
Aun con el crecimiento que muestran los números actuales, el nivel de utilización de semilla fiscalizada en Argentina sigue siendo sensiblemente más bajo que en otros países productores. Para la gerente de la plataforma, la clave para seguir elevando ese porcentaje está en el desarrollo del propio sistema y en la incorporación de nuevas tecnologías.
“Yo creo que tiene que ver con la evolución del sistema, con seguir trayendo más inversión, más genética, seguir de alguna manera convenciendo al productor de que es el camino del reconocimiento de la propiedad intelectual. Es el camino para poder seguir mejorando estos valores de legalidad en la Argentina”, concluyó.





