Una de las víctimas menos pensadas del conflicto en Medio Oriente resultó ser la producción yerbatera local, que por estas horas vio afectada parte de sus exportaciones a esa región del mapa.
En concreto, la situación tocó particularmente a la empresa yerbatera Hoja Verde, radicada en la localidad misionera de Andresito y dueña de las marcas Secadero y Don Omar, que en el día de ayer vio a los contenedores que envío a Siria frenados en ultramar.
“Ayer nos informaron las marítimas que frenaban inmediatamente el envío. Lo que ellas hacen es tomar recaudos y, lamentablemente, tienen razón. Es para cuidarse. En una guerra de esta magnitud, donde justo hay problemas con el petróleo, se pueden llegar a confundir y a recibir un ataque sin tener nada que ver”, dijo a Bichos de Campo Omar Kassab, dueño de Hoja Verde.

Según dio cuenta el empresario, a ese destino suelen enviar unos 20 containers con yerba mate a granel, cifra que puede variar según el momento del año. Para hacerlo, los barcos atraviesan el Canal Rojo rumbo al Puerto de Latakia. Sin embargo, en estos momentos aquella ruta no está siendo transitada.
“Esto ya nos había pasado una vez, durante el conflicto en Yemen, pero a menos escala. Cerraron la entrada a Medio Oriente pero sabíamos que en dos o tres días se terminaba el tema. Hoy no sabemos si será por un mes o un mes y medio. Estamos muy preocupados. Siempre sabemos cómo empieza, pero no sabemos cómo termina”, lamentó Kassab, que ya adelantó que redirigirá el cargamento enviado a Europa.

Kassab fue uno de los sirios que desembarcó en la actividad yerbatera local a finales del siglo pasado, desde donde logró consolidar la demanda de este producto entre consumidores de distintas partes de Medio Oriente. Fue luego de la Segunda Guerra Mundial, durante la inmigración de sirios y libaneses al país, que la yerba mate se volvió conocida para esos paladares.
Durante su alianza con Kabour, con quien adquirió la firma La Cachuera, los empresarios comercializaron yerba de las marcas Amanda y Piporé a ese destino. Luego sumaron el envío de productos a Turquía, que para 2013 ya tenía más de 4 millones de sirios refugiados allí por la guerra.
Tras su separación y fundación de Hoja Verde, Kassab continuó comercializando a esos destinos con su producción propia.




