La operación militar conjunta entre EE.UU. e Israel contra Irán desató la respuesta de la nación persa y provocó el bloqueo de la salida de embarques petroleros a través del Estrecho de Ormuz, lo que derivó en un aumento sustancial del precio internacional del commodity energético.
Si bien esa dinámica promovió el impulso de las cotizaciones del aceite de soja –insumo clave en EE.UU. y el Mercosur para la elaboración de biodiésel–, los futuros de poroto y harina de soja en el CME Group (“Chicago”) no están copiando esa tendencia ante el panorama incierto que plantea un agravamiento del conflicto militar en Medio Oriente.
Esa misma lógica se observa en el caso del trigo, cereal que, en teoría, debería estar registrando un alza sostenida, dado que la logística del Mar Negro pasa a estar comprometida con la virtual inactivación del Canal de Suez como conexión logística más eficiente entre esa región y las naciones asiáticas.
Las navieras ya venían desde fines de 2023 recortando los servicios a través del Canal de Suez –debido a ataques de la milicia hutí respaldada por Irán en la región del Mar Rojo–, fenómeno que ahora se potenciará para seguir concentrando envíos por la ruta del Cabo de Buena Esperanza.
Con fletes más extensos y caros, la consecuencia lógica es que los valores FOB de los productos afectados deben reducirse para no perder competitividad.
EE.UU. puede defender parte de su posición comercial gracias a la exportación a través de los puertos del Pacífico, pero la mayor parte de sus embarques agroindustriales salen por las terminales del Golfo de México, que para llegar a destinos asiáticos deben atravesar el Canal de Panamá, cuya capacidad de uso es limitada.
En ese marco, las exportaciones sudamericanas pasan a tener una ventaja competitiva porque no deben atravesar el Canal de Suez para llegar a destinos asiáticos, lo que sí deben hacer los embarques originados en el Golfo de México (EE.UU.) que no logran cupos en el Canal de Panamá.
Por tales motivos, la importante suba de precios del aceite de soja que se observa en el CME Group no se replica en el resto de los productos, salvo en el caso del trigo Kansas, pero eso se explica por el avance de la sequía en las planicies trigueras del sur de EE.UU.







