Como parte del proceso de achique del aparato de ciencia y técnica estatal, el Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) decidió el cierre de la Estación Experimental AMBA de dicho organismo.
La medida, que ahora quedó finalmente oficializada con la firma de la resolución que cierra de manera formal la Estación Experimental del INTA AMBA, pone fin a más de 15 años de trabajo científico en el conurbano bonaerense. La estación, creada para responder principalmente a las demandas productivas y sociales del cinturón frutihortícola y la agricultura familiar del área metropolitana, ya había sido vaciada de recursos y personal en junio pasado, mucho antes de que el acto administrativo fuese promulgado.
Según los trabajadores y representantes gremiales que acompañaron todo el proceso, el desmantelamiento comenzó con la orden de trasladar a más de 100 investigadores, técnicos y empleados administrativos a otras sedes sin consulta ni participación sindical, en lo que calificaron como una “medida ilegal” y un paso previo para los despidos que contempla el plan de ajuste general dentro del organismo. Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) advirtieron que la reasignación “destruye el perfil laboral” de quienes integraban la estación.
La estación experimental trabajaba directamente con productores de los municipios del AMBA, incluída la cuidad de La Plata, y con pequeños agricultores urbanos y periurbanos. Allí se desarrollaban innovaciones adaptadas a los espacios productivos del área metropolitana, con un fuerte enfoque en agricultura familiar, agroecología y asistencia técnica directa, en contraste con el foco centralizado en modelos de producción convencionales.
Javier Rodríguez, ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, donde actuaba principalmente esta experimental del INTA, rechazó la medida en redes sociales: “Hoy conocemos de manera oficial el cierre de la Estación Experimental AMBA del INTA. Ni un solo argumento de las razones, pero son evidentes: este es un gobierno nacional que discrimina y ataca a los pequeños productores”, aseguró el ministro de Axel Kicillof.
Hoy conocemos de manera oficial el cierre de la Estación Experimental AMBA del INTA. Ni un solo argumento de las razones, pero son evidentes: este es un gobierno nacional que discrimina y ataca a los pequeños productores. pic.twitter.com/leKpWLgQdo
— Javier Rodríguez (@JavoRodriguezL) February 27, 2026
En medio de las sospechas que empezaron a circular varios meses atrás, técnicos de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) comenzaron a realizar mediciones y relevamientos sobre los terrenos que ocupa la estación, ubicados entre Ituzaingó y Castelar, en una de las zonas más codiciadas del AMBA. Los cuestionamientos de trabajadores giraron en torno a si esas acciones responden verdaderamente a un “procedimiento de rutina”, como lo presentaron desde el gobierno, o a la preparación de esos campos para su venta o explotación inmobiliaria.
Entre las actividades que ahora quedan en el limbo está un programa de genética avícola que había ganado visibilidad en el sector productivo. A través de una de las agencias de extensión locales, se había desarrollado la raza de gallinas ponedoras conocidas como “Negra INTA” y se estaba consolidando una nueva línea genética, la “Rubia INTA”. Esa iniciativa no solo abastecía de ejemplares a pequeños productores del conurbano sino que, por su carácter agroecológico y de demanda insistente, también generaba ingresos propios para sostener la agencia.
Con el cierre, las reproductoras y los núcleos genéticos quedaron “ahí”, sin definiciones claras sobre la continuidad del programa ni su traslado a otra dependencia. Otras agencias vinculadas a horticultura, ganadería y floricultura también esperaban definiciones que todavía no se han formalizado, dejando en incertidumbre líneas de trabajo que, en algunos casos, llevaban años en ejecución.





