En Bichos de Campo ya hemos contado la historia de Elke Noellemayer, una agrónoma especializada en suelos que nació en Alemania, se formó en Canadá pero decidió realizar su carrera profesional en La Pampa. Allí, desde su tarea en la Facultad de Agronomía, se ha convertido en una referencia obligada a la hora de hablar de la salud de los suelos agrícolas de la Argentina, a punto tal que junto con varios discípulos formó la primera “certificadora de suelos del mundo”, según dice ella misma.
Fue un gusto ver nuevamente a Elke desparramando felicidad y satisfacción hace unos días en Catriló, en la zona agrícola pampeana, por lo que estaba sucediendo a su alrededor: es que finalmente un grupo de empresas agrícolas y dueños de campo se habían hecho reunido y debatían sobre la mejor manera de llevar al territorio la prédica científica sobre la necesidad de pegar un giro para comenzar a tener mayores cuidados en el uso de los suelos, un recurso vital para toda la Argentina, que Elke define como “degradados” aunque con chances de recuperación.
Los científicos, en este sentido, son una de las patas más necesarias a la hora de plantear diagnósticos claros y certeros, que puedan ser un faro para los agrónomos que están produciendo a campo, para los contratistas que hacen la tarea, y sobre todo para los propietarios de los campos arrendados, que muchas veces descuidan su propio patrimonio tentados por las atractivas rentas anuales que ofrece (u ofrecía) la agricultura extensiva.
Mirá la entrevista completa:
¿Por qué estaba Elke Noellemayer en la jornada de Catriló? Porque su certificadora, llamada Agsus (Agroecosistemas Sustentables), es la responsable de certificar que las cosas se están haciendo del modo correcto en el campo que albergó la jornada y también en otras 50.000 hectáreas de La Pampa y otras provincias). Hay varios productores y dueños de campos que de a poco se van subiendo a esta tendencia. Pero por supuesto falta muchísimo en un país que tiene cerca de 40 millones de hectáreas sembradas.
Pero Elke estaba feliz, porque los que más cuestan dar son los primeros pasos.
-Estoy muy contenta.
-¿Y por qué estás contenta?
-Es un poco lo que siempre buscamos, integrar la cadena, porque el suelo es el fundamento. Sin suelo, no hay producción, no hay comida, no existen las culturas. Que desde toda la cadena de producción agroalimentaria valoren ahora el suelo, eso me parece es un logro que siempre deseamos.
Elke se muestra satisfecha además por el crecimiento que están teniendo de productores que quieren certificar utilizando el protocolo diseñado por Agsus. Ella cree que han dado en el clavo, creando algo práctico y útil, en un contexto donde la preocupación global sobre la salud de los suelos crece (incluso es protagonista de documentales en Netflix) pero donde los protocolos existentes (en especial en la Unión Europea), resultan inaplicables.
“Hay protocolos que existen que son impracticables. Por ejemplo, la Comunidad Europea tiene un protocolo para establecer la evolución del stock de carbono en los suelos que prescribe que tiene que haber una muestra cada cinco hectáreas y a una profundidad de 0 a 30 centímetros. Esto es inviable.¿Quién lo puede pagar? ¿Quién lo puede hacer? Entonces, es como que nadie lo va a certificar, ni en Europa ni acá”, define la investigadora.
En cambio, desde la Universidad Nacional de La Pampa, “nosotros buscamos hacer un protocolo que sea acorde a las exigencias de las normas internacionales, pero que a su vez sea viable, que se pueda hacer”. Pero la clave es que, por sobre todo, ese diagnóstico “le sirve al productor para hacer un programa de mejoramiento”.
-¿Y de dónde partimos? La comunidad productiva recién se está sumando a esto, que era una inquietud de la academia. Pero la superficie certificada por ahora es muy chiquita.
-Obvio, es muy poquito. Pero yo creo que esto muestra que está cambiando un poco la mentalidad del productor. Tenemos muchas consultas y por ahí la gente tarda en convencerse porque, por un lado, certificar acarrea un costo y, por otro lado, te obliga a cambiar. Implica que voy a tener que hacer cambios concretos.
-Además uno debe pensar no se van a notar los cambios nunca…
-Por la experiencia que tenemos, en general, los cambios se notan bastante rápido cuando atacás los problemas más graves del suelo. Nosotros le hacemos un informe y le decimo que problema hay que atacar primero. Después, otras cuestiones pueden esperar un poquito más. El cambio se nota en la primera campaña o en la segunda.
De todos modos, Elke tiene claro que hay todavía “muchos productores que quieren evitar esa acción, de hacer un cambio con cultivos de cobertura, pensar la arquitectura del suelo. Porque la salud del suelo ya te empieza a condicionar también la cuestión económica. Digo, yo quiero hacer soja, el cultivo más rentable todos los años, y a veces no puedo. A veces eso no funciona. Y tener esas realidades cuando el productor viene acostumbrado a manejarse con insumos… Es como que el suelo en realidad no importa mucho, ¿no?”

Pero la investigadora no se cansa de predicar. “Cuando empezamos a hablar de salud del suelo, como para hacerle entender a la gente, decimos que es como una persona. Una persona enferma la podés medicar, de hecho a veces hay que medicarla, o podés cambiarle el estilo de vida, la alimentación. Lo mismo pasa con el suelo”.
Como una persona, “el suelo, cuando vos ves que ya no da más, vos le ponés la mejor tecnología y no responde, está enfermo. Vos podés pensar, le pongo algo más, algún insumo mágico. Igual no va a pasar mucho. Tenés que hacer como un cambio de manejo, un cambio en el estilo de vida., Y ese cambio implica comprender el suelo, que no es un una cosa inerte”, insiste.
-¿Y hay realmente respuestas para mejorar el estado de los suelos?
-Sí. El corazón del suelo es la rizósfera, ahí pasa todo. Entonces, necesitás raíces. Ese es un principio muy sencillo. Un suelo desnudo sufre, porque no hay vida. El suelo sin raíces, ahí no va a pasar nada. Entonces, cuanto más raíces le puedes meter, mejor es. Recuperás la porosidad. Tenés todo el efecto de las raíces, de los exudados que atraen y nutren su microbiota. Entonces tenés microorganismos que cumplen todas las funciones de transformación de elemento, que te pegan los agregados, que le dan estabilidad al cultivo.
-Entonces un programa de rotaciones es lo lo primero que se necesita.
-Es una cosa tan sencilla: los campos que tienen mayor diversidad en los cultivos comerciales, más cultivos de cobertura, tienen más contenido de materia orgánica.
-La agronomía tiene respuestas, entonces. Pero falta el clic mental que se está empezando a dar en la comunidad y por eso estás feliz. De todos modos dijiste que en Argentina no estamos tan grave comparado con otros países…
-He viajado mucho. Conozco Europa, conozco Canadá y Estados Unidos un poquito, estuve en México, Brasil. Acá hay algunas zonas que son muy críticas, donde tenemos desiertos. Pero, por lo general, hay muchos suelos bien conservados o degradados pero no muy graves.
-Con lo cual estamos a tiempo, piensa uno.
-Tenemos un problema, pero estamos a tiempo de resolverlo. Y lo bueno es que estamos viendo que hay cada vez más interés. Que hay hay grupos CREA y otros grupos de productores, todos tienen interés. Digamos que siempre hay que vencer una barrera, porque el productor, durante décadas era el empresario rural. Ahora tiene que volver a mirar el suelo y volver a entrar en procesos que son complejos, poco predecibles y no uniformados. Y eso le cuesta, es un cambio de pensamiento, un cambio cultural, pensar de otra manera. Pero ese es el principio del camino.





El estudio en suelos es fascinante !!!! No es necesario decir que es imprescindible.
En las estadisticas, la investigacion en suelos es una de las areas que menos ha crecido en los ultimos años. (viene disminuyendo en realidad).
Es muy interesante lo que dice la entrevistada. Pensemos que la informacion que podemos obtener , es la que se obtuvo donde se hizo investigacion.
DEbemos tener nuestra informacion para tomar las decisiones adecuadas a nuestras condiciones.
Aprovecho para ………… los mayores exportadores de vino sin Italia, España, Francia y Chile. Chile esta teniendo problemas climaticos que bajaron su produccion. Pero … en Alemania observaron que la temperatura del suelo aumento varios grados !!!!!!!!!!! , lo que los podria llegar a hacer buenos productores de vid. Estan estudiandolo , lo vi en la DW de Alemania.
Por casa como andamos??????, que pasa con la temperatura del suelo???. Que pasa con el cambio climatico. ?????
Pulgar para arriba, por la nota.
Gracias .
perdon, arriba quise decir mayores exportadores de vino SON. Italia, España, Francia y Chile.
gracias