La inmensa mayoría de los productores argentinos se queja de los altos costos de producir, además del descuento que implican las retenciones sobre sus ingresos. Un informe del IERAL, el instituto de estudios económicos de la Fundación Mediterránea, realizó un interesante comparativo con los costos de otros cuatro países agrícolas que compiten con la Argentina (Estados Unidos más los tres socios del Mercosur), y de allí surge que las diferencias de costos son exageradas solamente en dos rubros: el precio del gasoil y de los tractores.
Las petroleras agradecidas: De la comparación surge que en combustible (gasoil grado 2), Argentina se encuentra más cara que los otros cuatro países, con un precio 21,4% superior al promedio. Esto lógicamente impacta también en los costos del transporte de carga (flete granario), donde el valor local es 3,7% superior al promedio, más caro que en Brasil y Paraguay, pero más barato que en Uruguay y Estados Unidos.
Este es al gráfico resumen de las comparaciones:

La Mediterránea sostuvo que “el seguimiento de los costos del último año muestra una tendencia favorable en la competitividad argentina, logrando una reducción en la brecha de precios con respecto a sus competidores regionales y Estados Unidos”.
Así las cosas, “lo que inicialmente se manifestaba como una desventaja generalizada en la gran mayoría de los rubros analizados, evolucionó hacia una posición mucho más equilibrada, especialmente en el segmento de los agroquímicos. En la actualidad, gran parte de los fertilizantes, herbicidas y fungicidas se sitúan en niveles competitivos o incluso por debajo de la media regional, marcando una mejora sustancial en el acceso a insumos básicos para la producción”, se señaló.
De todos modos, la Fundación advirtió que “persisten desafíos estructurales importantes que impiden una competitividad plena, destacándose los sobrecostos consistentes en maquinaria pesada y combustible, rubros donde el país continúa operando con valores superiores a sus pares”.
También se aclaró que las retenciones juegan un papel antipático. “No debe perderse de vista que el principal problema de la competitividad del sector agropecuario se encuentra por el lado de los ingresos y no de los costos, debido a que en Argentina los productores enfrentan derechos de exportación que reducen de forma directa el precio efectivo que reciben por sus productos, lo que no ocurre en los demás países analizados”.




