La reciente proclama del presidente estadounidense Donald Trump, en la que se menciona que la cuota de 80.000 toneladas de carne vacuna sin aranceles otorgada a la Argentina se completaría sólo con “trimmings” o recortes del desposte de la media res, generó preocupación y confusión en el sector cárnico. También en Bichos de Campo, que siguió atentamente la evolución de esta polémica.
Luego de varios días de incertidumbre, y tras reuniones “aclaratorias” mantenidas con funcionarios aduaneros de ese país, tanto fuentes oficiales como de la industria frigorífica señalaron que la interpretación técnica es diferente y que no habría cambios en la operatoria comercial, ya que la misma proclama de Trump incluye las dos posiciones arancelarias con la que se viene exportando a ese destino.
Esa proclama entró a regir a partir del viernes 13, por lo que, una vez definidas algunas cuestiones técnicas, se podría comenzar a hacer negocios puesto que se trata de una decisión ejecutiva del gobierno de ese país que no requiere tratamiento legislativo alguno.
Las posiciones arancelarias en cuestión, explicaron funcionarios y empresarios, incluyen entre el 85% y el 90% de las exportaciones argentinas hacia Estados Unidos, y son las mimas posiciones bajo las cuales ya se ejecuta la cuota vigente de 20.000 toneladas, que históricamente se concentró en cortes destinados a industria provenientes del cuarto delantero con los que se fabrican hamburguesas.
Estas categorías arancelarias son amplias y permiten el ingreso tanto de cortes de carne congelada como refrigerada incluyendo los recortes que se obtienen en el proceso de despostado de la res.
La mención únicamente a “trimmings” en la proclama de Trump, que publicó en su momento Bichos de Campo, tendría la intención de dar una señal política a sus ganaderos, más que responder a una modificación real de las condiciones comerciales.

Históricamente Estados Unidos exportó cortes de valor e importó mucha carne sobre todo para la fabricación de hamburguesas y eso explica la composición de los envíos argentinos, aunque aclararon que se trata de cortes musculares.
El comercio bajo la nueva cuota debería darse así sin cambios, ya que las posiciones arancelarias incluidas en la medida abarcan la mayor parte de los productos que Argentina viene exportando.
Según la directiva del gobierno de Trump el cupo de 80.000 toneladas rige desde hoy y culmina el 31 de diciembre. Para que tenga validez el año que viene, debería haber una nueva directiva ejecutiva del gobierno estadounidense.
La otra alternativa es que se la incluya en el tratamiento legislativo. Eso implicaría una larga discusión que podría trabaría los negocios aunque, una vez transformado en ley el compromiso comercial, se eliminaría la incertidumbre respecto de su renovación.





