El laboratorio de la Bolsa de Comercio de Rosario, inaugurado hace sólo tres meses para el análisis de granos y alimentos en general, acaba de sumarse al selecto grupo de los organismos que se encargan de acreditar la calidad e inocuidad de la carne argentina.
Tras haber analizado con éxito su primera muestra, esas modernas instalaciones -de más de 3000 metros cuadrados y tecnología de punta- que fueron puestas en funcionamiento en noviembre del año pasado, ahora también estarán disponibles para llevar a cabo los estudios requeridos por Senasa.
Se trata de una serie de requisitos que deben cumplir con cierta periodicidad los frigoríficos en el marco del Plan de Control de Residuos e Higiene de Alimentos (CREHA) de ese organismo sanitario. El objetivo es detectar la presencia de residuos de medicamentos veterinarios, contaminantes u otras sustancias no deseadas en los alimentos de origen animal, y, de ese modo, garantizar el cumplimiento de los estándares requeridos tanto para el mercado interno como para las exportaciones.

Bichos de Campo tuvo la oportunidad de conocer el predio de BCRlabs, ubicado en Av. Jorge Newbery y Circunvalación, a pocos minutos del epicentro portuario rosarino. Allí, tras una inversión de más de 13 millones de dólares, la Bolsa de Comercio de Rosario puso en funcionamiento un laboratorio de referencia para la agroindustria de la región, y que recientemente acaba de sumar un nuevo hito.
La primera muestra procesada, correspondiente a un tejido de hígado bovino, fue superada con éxito. Tras un tratamiento previo y distintos procedimientos de preparación, la muestra fue analizada con equipamiento de alta precisión que permite detectar la presencia de sustancias indeseables con gran sensibilidad y confiabilidad. De ahora en más, podrá hacerse con otros cortes vacunos.
“Con esta nueva línea de trabajo, la BCR se suma al reducido grupo de laboratorios con capacidad para realizar este tipo de análisis en el país, aportando más infraestructura técnica al sistema de control de alimentos y ofreciendo a la cadena cárnica una alternativa con tiempos ágiles y estándares de calidad elevados”, celebraron desde la entidad.
El anuncio también cobra relevancia en el marco de un sector cárnico en franca expansión -sobre todo, en términos internacionales-, donde la trazabilidad y la calidad ya son exigencias que van mucho más allá de la cuestión puramente sanitaria.
En ese sentido, el complejo rosarino podrá ahora también servir como laboratorio de referencia, a tono con los estándares globales, para acreditar las características de la carne faenada y comercializada aquí, pero también abrir puertas a otros mercados a los que la información suministrada con el corte vacuno es también una llave de acceso.





