El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) informó que actualizó sus estimaciones de consumo doméstico per cápita de lácteos a partir de los cambios realizados por el INDEC en las proyecciones de población para el período 2022-2040.
Si bien la corrección no modifica las tendencias ni las variaciones interanuales, ajusta en forma marginal los litros por habitante para los últimos años, al recalcular el consumo en función de una nueva base poblacional.
Según explicó el OCLA en su informe publicado este lunes, la revisión surge de las nuevas proyecciones oficiales del INDEC, que incorporan transformaciones demográficas como el descenso de la fecundidad, el aumento de la esperanza de vida y un saldo migratorio negativo.
En ese marco, el organismo lácteo aclaró que los volúmenes totales de consumo no se modificaron, sino únicamente el cálculo per cápita, que depende directamente de la población estimada.
De acuerdo con el Observatorio, los nuevos valores muestran leves cambios respecto de las estimaciones anteriores: para 2022 el consumo per cápita se ajustó a 188 litros por habitante al año, para 2023 a 191 litros, para 2024 a 174 litros y para 2025 a 185 litros de leche equivalente.
El propio OCLA remarcó que estas correcciones no alteran la tendencia general observada en el período 2022-2025, sino que responden exclusivamente al cambio en la base poblacional utilizada.

En el mismo informe se aclara que el consumo total de 2025 se mantiene en 8.596 millones de litros de leche equivalentes, tal como fue informado en el Balance Lácteo, y que la actualización se limita al indicador per cápita.
El OCLA precisó además que sus cálculos se elaboran en base a datos del INDEC y de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, mientras que las nuevas proyecciones poblacionales surgen del dosier técnico difundido por el organismo estadístico nacional.

La corrección, señalaron desde el Observatorio, busca mantener la consistencia metodológica de sus series históricas y reflejar con mayor precisión el impacto de los cambios demográficos sobre los indicadores de consumo interno.




