No se puede hablar exactamente de una venta, porque más bien lo que sucederá es un pase de manos. En medio de la sangría que está viviendo en los últimos meses, en febrero de 2025, el grupo Bioceres anunció en febrero de 2025 que iba a discontinuar su negocio de mejoramiento y multiplicación de semillas, que era uno de los que había dado origen al grupo desde 2001.
Era una picardía perder tantos años de trabajo y genética, y así lo entendió Ignacio Parodi, un ex ejecutivo de Don Mario que hace unos años fundó su propia empresa semillera, llamada Horus (HO).

En junio pasado, Parodi acercó una primera propuesta a Federico Trucco, el CEO de Bioceres, para poder continuar con un amplio portafolio de semillas en poder de la firma, que era rico en variedades de soja y trigo, y en tecnologías licenciadas sobre ellas, como la RR1, la Conkesta o de propio cuño como el gen HB4 de tolerancia a sequía. Bioceres tenía además un lindo desarrollo en vicia villosa.
El fruto de esas largas conversaciones, que fueron complejas y trabajosas, se conoció este martes. En una carta dirigida a su red comercial, Bioceres Group oficializó este transferencia de la mayor parte del negocio semillero siempre con palabras bonitas que refuerzan la certeza de que la realidad no es tan bonita como se dice, en medio de incumplimientos de pagarés bursátiles de la empresa fundadora Bioceres SA del grupo y otros movimientos que han tenido muy poca explicación hasta ahora, como la escisión de Moolec en Estados Unidos.

En la idea de mantener lo mejor que tiene, la investigación, lo que Bioceres informó a su cadena es que ahora “refuerza su foco en el desarrollo tecnológico, el licenciamiento y el liderazgo regulatorio, con el objetivo de potenciar la adopción de HB4 y nuevas tecnologías”, y que “la gestión comercial local pasa a estar a cargo de socios especializados, mientras Bioceres consolida su rol tecnológico y estratégico dentro del sistema productivo”.
La comunicación luego se explaya respecto de la novedad importante, que es que muchas variedades con mucho potencial no van a quedar -en medio de esta reorganización- en el olvido: “Nos es muy grato comunicar que se alcanzó un acuerdo con Horus Agro, que permitirá dar plena continuidad y fortalecimiento al negocio que venía desarrollando Bioceres Semillas en Argentina, para comercialización de todo el portfolio de soja, así como de todo el portofolio de variedades de trigo convencional”.

Por otro lado, Bioceres informó que “la comercialización de trigo HB4 y vicia villosa, con un esquema semejante, será transferido a Natal Seeds, otra compañía semillera que es fuerte en maíces y sorgos forrajeros, “lo que permite seguir potenciando el posicionamiento y la adopción de estas tecnologías estratégicas”.
“Este esquema nos permite mantener intacto el espíritu de innovación que caracteriza a Bioceres, al mismo tiempo que refuerza la ejecución comercial en el territorio. En paralelo, seguimos plenamente comprometidos con el desarrollo del ecosistema HB4: hoy más de 30 colaboraciones a nivel global forman parte de este modelo, lo que refleja la solidez y proyección de la tecnología”, indicó el grupo comandado por Trucco.
El líder de Horus, consultado por Bichos de Campo, confirmó esta operación en la que viene trabajando desde hace meses y celebró que de este modo no se perderá el enorme trabajo de mejoramiento realizado por Bioceres durante todos estos años. El ejecutivo sabe bien de ese valor intrínseco que tienen estas cosas, pues se formó trabajando en la principal empresa semillera argentina, Don Mario, justamente timoneando el sector de licencias y compras estratégicas y el desembarco -mediante la adquisición de empresas- en Brasil, Estados Unidos y Europa. Cuando Gerardo Bartolomé y Obdulio San Martín decidieron dar un paso al costado, él también lo hizo y se quedó con Horus Agro en su poder para iniciar un nuevo camino.
“Horus Agro es una compañía con solida trayectoria en el mercado de semillas y soluciones biológicas. Dentro de la División semillas comercializa maíz, soja y colza, garantizando genética de alto rendimiento y un modelo de gestión basado en la cercanía de los negocios”, se presenta esa compañía, que ahora sumará el sólido portfolio de variedades de soja y trigo convencionales de Bioceres Semillas, y que desde su lanzamiento se había posicionado fuerte en la provisión de semillas de la Ruta 9 al norte, justamente para no competir directamente con Don Mario.

Lo cierto es que el acuerdo formalizado representa la posibilidad de dar continuidad a decenas de contratos que Bioceres mantenía con su red de clientes y multiplicadores. Esa es la gran gran ganancia para el grupo en decadencia, que no perderá todo aquel esfuerzo fundante de su área semillera, y podrá recuperar parte de un pasivo generado estos meses. Para Horus, el grupo en ascenso, significará la posibilidad de empezar a jugar en las divisiones mayores (y al sur de la Ruta 9), con una oferta tecnológica importante en los principales cultivos del país. Maíz ya tenían. En soja ya están pensando en el lanzamiento inminente de las primeras variedades (incluyendo ahí si el gen HB4). En trigo, recibirán las variedades convencionales de Bioceres y el fruto de acuerdos previos por la genética francesa de Florimond Desprez.
Con el trigo HB4, en cambio, las cosas lucen algo más complicadas, por las condiciones particulares en que Bioceres Group logró la liberación de ese evento no solo en el país sino en otros mercados importantes. Natal Seeds, una empresa liderada por Marcos del Pino y con criadero en Pergamino, será la responsable de dar continuidad a la comercialización de ese trigo transgénico, el primero liberado en todo el planeta para su cultivo, que fue aprobado por el gobierno argentino en 2020 luego de serias controversias con toda la cadena triguera.

Con ambas compañías no habrá un pase convencional de activos, pues apenas los stocks de semillas, unas camionetas remanentes y algunos ejecutivos cambiarán de camiseta. La transacción es por decenas de licencias y también de contratos previos con multiplicadores, incluyendo los pasivos.
Parodi cree que ahora que Horus adquirirá más relevancia en el universo agrícola local y dice que no le asusta tanto heredar también con las semillas de soja y trigo de Bioceres el riesgo de incobrabilidad que supone dedicarse en la Argentina a la multiplicación de autógamas, dada la poca protección con que cuentan los obtentores de ese tipo de variedades. Para dar esa batalla el empresario confía en la estabilidad de negocios que le proporciona el maíz mientras le pone muchas fichas a una línea de insumos biológicos (especialmente un biofertilizante foliar) que Horus está produciendo en Francia, vende por toda Europa y ya se trae en el país.




