La provincia de Buenos Aires dio un paso clave para avanzar en las obras pendientes del Plan Maestro Integral del Río Salado con el llamado a licitación del tramo 5.
Javier Rodríguez, ministro de Desarrollo Agrario de Buenos Aires, explicó que ese tramo implica un dragado que duplicará la capacidad de drenaje. “Va a multiplicar la capacidad de escurrimiento del Salado y es el último tramo del dragado del río propiamente dicho”, explicó. La obra se extiende desde el partido de Alberti, atraviesa Chacabuco y llega hasta Junín, donde el río desemboca en la laguna del Carpincho.
La licitación actualmente en marcha corresponde a las dos primeras etapas del tramo 5, que abarcan algo más de 60 kilómetros. Las ofertas pueden presentarse hasta el 26 de febrero y el presupuesto de referencia asciende a 138 millones de dólares. “De ese monto, 110 millones provienen de un financiamiento internacional del Banco Europeo y el resto son aportes propios de la provincia”, precisó Rodríguez.
Si el proceso administrativo avanza según los plazos previstos, el gobierno bonaerense estima que las máquinas estarán trabajando en el terreno hacia el último trimestre de este año. El plazo de ejecución es de unos 730 días, es decir, aproximadamente dos años de obra.
El ministro subrayó que, más allá del avance provincial, persiste una fuerte preocupación por la situación del tramo 4.2 del Plan Maestro, cuya ejecución está a cargo del Gobierno nacional. “Es una etapa que dejó de pagarse a partir de diciembre de 2023 y quedó neutralizada. Nación dijo que la iba a retomar, pero vemos todo muy frenado”, advirtió.
El ministro bonaerense remarcó que los recursos para esa obra existen, ya que provienen de un fondo hídrico específico financiado con el impuesto a los combustibles. “Los recursos están, lo que necesitamos es la decisión del Gobierno nacional de volcarlos en la etapa 4.2”, reclamó. Según indicó, la falta de avances en ese tramo incluso demoró varios meses la posibilidad de avanzar con el financiamiento internacional del tramo 5 y además fue uno de los factores que impidió que escurra el agua en los partidos del noroeste bonaerense que se inundaron en 2025.
“Para nosotros es fundamental que la etapa 4.2 avance y se finalice lo antes posible. Las obras de este tipo deben hacerse aguas arriba, y si ese tramo no se completa puede generar serias complicaciones”, explicó, al tiempo que advirtió sobre los riesgos hídricos y productivos que implicaría una obra inconclusa.
El ministro también destacó que, salvo el tramo 5 y el 4.2, el resto del Plan Maestro ya está finalizado. “El tramo 4.1, 4.3 y 4.4, todo el tramo 3, el tramo 2 y el tramo 1 están terminados. Es decir, en los últimos seis años se avanzó como nunca antes en la obra del Salado”, afirmó.
Además del dragado principal, la provincia avanza con obras complementarias clave para el funcionamiento integral de la cuenca. Entre ellas, Rodríguez mencionó el nodo Bragado, que permitirá manejar los arroyos que confluyen en el Salado, y cuya licitación también está en marcha, con una inversión estimada en 130.000 millones de pesos financiados por la provincia.
Finalmente, Rodríguez remarcó la importancia estratégica del Plan Maestro del Río Salado para el desarrollo productivo y la reducción del riesgo de inundaciones. “Estamos hablando de una cuenca de unas 17 millones de hectáreas, más de la mitad de la provincia de Buenos Aires. El impacto es productivo, económico y también social, porque reduce de manera sustancial el riesgo hídrico en localidades del interior”, concluyó.




